Reconocimiento del error en la infiltración de los Mossos en una asamblea sindical
La consejera de Interior de Cataluña, Núria Parlon, ha ofrecido este martes una disculpa formal a los sindicatos educativos tras lo que ha calificado como un «error en la ejecución de una maniobra operativa». Esta declaración se produce en el contexto de la presencia de dos agentes de la Comisaría General de Información de los Mossos d’Esquadra en una asamblea sindical donde se organizaban las protestas que los docentes catalanes han iniciado esta semana. Parlon ha expresado su pesar, pero ha limitado el problema a una «decisión operativa» que, en su opinión, se vio influenciada por la inercia de operativos anteriores.
Reacciones de los partidos políticos
Las explicaciones de la consejera no han convencido a sus aliados habituales, como ERC y los Comunes, ni a la oposición, que incluye a Junts y la CUP. Estos últimos han solicitado el cese del director general de Policía, José Luis Trapero, mientras que algunos han ido más allá al demandar también la dimisión de Parlon, a quien acusan de dirigir una policía autonómica que actúa como una «Brigada Político Social del franquismo». Curiosamente, el Partido Popular ha mostrado más comprensión, criticando a Parlon por no ser completamente sincera sobre una infiltración que consideran legal, y han tachado de «chapuza» la operación que reveló la identidad de los agentes involucrados.
Defensa de la consejera ante las acusaciones
La consejera Parlon ha rechazado enérgicamente las afirmaciones de que se dedicara a «espiar» a los sindicatos educativos durante su conflicto con el gobierno autonómico. «Presuponen que tengo nada mejor que hacer que ir a espiar a profesores, lo cual no es cierto», ha declarado. Parlon ha enfatizado que no envió a ningún agente a escuchar a la asamblea de docentes y ha afirmado que no fue informada de la operación. Ha calificado este incidente como un error operativo que se ha producido por inercia y se ha comprometido a romper estas dinámicas para proteger la reputación del cuerpo de Mossos.
Compromiso de revisión de protocolos
La consejera ha señalado que ni ella ni Trapero deberían conocer todos los detalles de las acciones de la Comisaría General de Información, pero ha subrayado la necesidad de establecer mecanismos de supervisión que eviten colisiones con otros derechos. En este sentido, se ha comprometido a modificar el decreto que regula los protocolos de actuación de la policía autonómica para establecer parámetros claros en la obtención de información. Parlon ha reiterado su disculpa a los representantes sindicales presentes en la comisión parlamentaria y ha reconocido que la intervención de la Comisaría de Información para evaluar riesgos no se llevó a cabo de la manera correcta.
Medidas a futuro y aclaraciones sobre la infiltración
La consejera ha prometido revisar los protocolos operativos relacionados con esta acción, aunque tanto ella como Trapero han destacado que no es la primera vez que se realiza un operativo similar, ya que los protocolos de obtención de información han permanecido inalterados bajo los últimos tres consejeros de Interior. Trapero ha indicado que se abrirá una investigación interna para esclarecer lo ocurrido y ha propuesto introducir filtros que permitan elevar decisiones sobre operativos a niveles superiores.
Además, ha querido hacer hincapié en que los agentes presentes en la asamblea no deben confundirse con los «agentes infiltrados y encubiertos», que actúan bajo autorización judicial en casos específicos como el crimen organizado o el terrorismo. Trapero ha reconocido que la presencia de los agentes en la asamblea no fue adecuada ni necesaria, y ha manifestado que esta medida podría haber tenido un efecto contraproducente. Finalmente, ha admitido el error, aunque ha defendido que no hubo mala fe ni prácticas antidemocráticas en esta operación, instando a todos a actuar con responsabilidad.
