Suspensión de un dirigente de Podemos en Alicante tras denuncias de acoso
Podemos ha decidido suspender de manera cautelar a un dirigente en la provincia de Alicante tras recibir una denuncia colectiva de nueve mujeres que le acusan de comportamientos machistas y acoso. Este caso ha estado bajo investigación interna desde antes de las festividades navideñas y, a día de hoy, no se ha alcanzado una resolución definitiva tras casi cinco meses de indagaciones.
Detalles del caso y las acusaciones
El implicado, Cecilio Esteve, ha sido separado de todos sus cargos orgánicos dentro del partido, aunque continuó ejerciendo como asesor del grupo municipal Elda para Todas en el Ayuntamiento de Elda hasta hace aproximadamente dos semanas. Al ser contactado, Esteve no ofreció su versión sobre las acusaciones, indicando que no estaba al tanto de la información relacionada con el asunto.
La denuncia, que fue presentada al Comité Estatal de Garantías, contiene un documento de 25 páginas donde se recogen testimonios que describen conductas como agresiones verbales, tocamientos no consentidos, manipulación psicológica y actitudes violentas. Estos relatos fueron recopilados durante cuatro meses por una de las denunciantes, quien actuó como portavoz del grupo.
Desde que la denuncia fue presentada el 16 de enero de 2026, el caso ha sido remitido a la Comisión Instructora frente a conductas machistas y LGTBIfóbicas de Podemos, la cual aún no ha emitido ninguna resolución.
Retrasos en el proceso de investigación
Las denunciantes han expresado su preocupación por los retrasos en el proceso de investigación, ya que cinco meses después de presentar la denuncia, aún no se ha tomado una decisión firme. Critican la tardanza en la adopción de medidas cautelares, como la suspensión del dirigente o el inicio de las entrevistas necesarias. Hasta marzo, Esteve continuó participando en actos de Podemos, a pesar de que la denuncia ya había sido presentada.
Algunas de las mujeres que denunciaron el caso aún no han sido convocadas para ser entrevistadas, lo que agrava la situación según relatan. Las afectadas solicitan una mayor celeridad en el proceso, resaltando la gravedad de las denuncias y la falta de comunicación por parte del órgano encargado de la investigación.
Suspensión y actividad pública del dirigente
El 4 de marzo, la comisión solicitó la suspensión cautelar de Esteve, la cual fue ejecutada y notificada el 16 de marzo. Desde entonces, ha dejado de ocupar sus cargos orgánicos en el partido, donde tenía responsabilidades relevantes, incluyendo su participación en el Consejo Ciudadano Estatal y el Consell Ciutadà Valencià. También había sido portavoz de Rebeldía, la organización juvenil de Podemos.
Desde el inicio del procedimiento, su actividad pública ha disminuido notablemente. Hasta principios de febrero, mantenía una presencia activa en redes sociales, pero desde mediados de febrero su cuenta de Instagram ha permanecido inactiva.
A pesar de su suspensión dentro de Podemos, continuó desempeñando funciones como asesor en el grupo municipal Elda para Todas hasta hace unos quince días, aunque el portal de transparencia del municipio aún no ha actualizado su situación.
Protocolos internos y contexto de denuncias en la política
Desde Podemos se enfatiza que ninguna organización está exenta de situaciones de este tipo, afirmando que «el machismo es transversal y ninguna ideología es inmune a estos casos». Además, defienden la activación de sus protocolos para proteger a las presuntas víctimas desde el primer momento.
El partido informa que su función incluye orientar sobre las vías judiciales disponibles y ofrecer acompañamiento a las afectadas, aunque subrayan que la decisión de acudir a la justicia recae únicamente en ellas. Hasta ahora, no se han presentado denuncias en sede judicial, aunque aseguran que hay un equipo legal disponible para asesorar a las víctimas que deseen proceder legalmente. Sin embargo, las denunciantes han indicado que no estaban al tanto de esta opción de apoyo.
Este incidente se suma a otros casos recientes que han sacudido la política en España, incluyendo denuncias que afectaron a figuras prominentes como Íñigo Errejón, quien admitió comportamientos machistas, así como acusaciones en el entorno de Juan Carlos Monedero, que fueron archivadas. También se sitúa en un contexto más amplio de crisis por denuncias de acoso en diversas formaciones políticas, como el ‘caso Salazar’ y las recientes acusaciones en el PSOE y el PP de Móstoles.
