Descubre la misteriosa ‘ciudad fantasma’ de vacaciones en Asturias

Descubre la misteriosa 'ciudad fantasma' de vacaciones en Asturias

La ciudad ‘fantasma’ de vacaciones en Asturias

El complejo turístico de Perlora, conocido como el primer ‘Marina d’Or’ de España, fue durante medio siglo un refugio para miles de trabajadores. Ahora busca una nueva oportunidad de renacer, respaldado por una inversión de cien millones de euros.

Un legado turístico en declive

Situado en el concejo asturiano de Carreño, entre Gijón y Candás, Perlora fue en su momento un referente del turismo social en la Península. Inaugurado en 1954, se diseñó como un espacio de descanso accesible para ‘productores’ del régimen franquista, como los trabajadores de la minería y la siderurgia. El complejo contaba con 274 chalés de diversas tipologías, cada uno con una superficie de 60 metros cuadrados, distribuidos en uno a tres dormitorios, un baño y una pequeña sala de estar, complementándose con comedores colectivos.

La infraestructura de Perlora incluía kioscos, tiendas, instalaciones deportivas, zonas infantiles, accesos a la playa y una iglesia capilla, además de una residencia con 90 habitaciones y un edificio de recepción. Abarcaba más de 20 hectáreas y estaba conectado con la línea ferroviaria ‘El Carreño’. Junto a otros complejos en Tarragona y Marbella, fue uno de los tres desarrollos turísticos impulsados por el Sindicato Vertical durante la dictadura, a través de su programa ‘Educación y Descanso’.

En los años sesenta, a medida que el turismo de sol y playa emergía, el complejo evolucionó hacia un enfoque más centrado en el bienestar de la clase trabajadora, permitiendo que cada quincena 2.000 personas, muchas de ellas vinculadas a empresas como Hunosa, Ensidesa o Renfe, disfrutaran de vacaciones subvencionadas que de otro modo no habrían podido permitirse.

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El cambio de era y el abandono

Tras la muerte de Franco, la situación de Perlora comenzó a deteriorarse. La realidad económica y social cambió drásticamente, y el modelo sindical perdió su viabilidad. El complejo pasó a manos del Gobierno regional, que intentó mantenerlo a flote con iniciativas financiadas por Fondos Sociales Europeos. Sin embargo, el derribo del hotel ‘Jacobo Campuzano’ debido a daños estructurales marcó el inicio de su declive. En noviembre de 2006, se cerró definitivamente, tras años de pérdidas económicas que superaban el millón de euros anuales.

En 2007, se presentó un plan para revitalizar el complejo mediante la creación de una sociedad mixta de capital público y privado, que prometía edificar un hotel de lujo, apartahoteles y otras instalaciones, pero la falta de un planeamiento adecuado llevó a la rescisión del contrato.

Un futuro incierto pero esperanzador

A pesar del abandono que ha sufrido el complejo, con edificios cubiertos de maleza y vandalismo, el Principado de Asturias ha comenzado a ver una luz al final del túnel. Reconociendo que ha pasado demasiado tiempo sin avances significativos para Perlora, el Gobierno regional ha presentado un Plan Especial de Protección y Reforma Interior (PEPRI) que establece las bases para el futuro del que fue el primer centro de vacaciones de España. Este plan, que se espera esté listo a finales de año, contempla la colaboración con el Ayuntamiento de Carreño para desarrollar un albergue y una playa verde.

Al igual que Perlora, los complejos turísticos de Tarragona y Marbella han experimentado transformaciones. La rehabilitación de los antiguos apartamentos en Tarragona está en marcha, con el objetivo de crear un albergue y espacios públicos. Mientras tanto, en Marbella, se están realizando esfuerzos para reconvertir el antiguo equipamiento en un uso hotelero privado, alejándose del enfoque social que originalmente tenía.

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Recientemente, varias empresas interesadas han mostrado disposición para revitalizar la Ciudad de Vacaciones de Perlora, con un presupuesto mínimo de 100 millones de euros y la posibilidad de generar un centenar de empleos. Sin embargo, el alcalde de Carreño, Ángel García, aunque entusiasta con la idea, es consciente de las limitaciones actuales y la falta de recursos para llevar a cabo este ambicioso proyecto.

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