El PSPV enfrenta una crisis por la ruptura con sus exmiembros en el ámbito municipal
La tensión interna en el PSPV-PSOE de la provincia de Valencia se intensifica, evidenciada por un enfrentamiento abierto entre la dirección del partido y el exalcalde de Almussafes, Toni González, quien fue expulsado por acusaciones de acoso sexual. Este conflicto refleja el descontento que se ha apoderado de las filas socialistas, especialmente tras la salida masiva de militantes de la segunda agrupación local más grande de la provincia, quienes respaldan la inocencia de su exalcalde.
La reciente alianza entre González, que lidera un nuevo partido, y el grupo independiente Ens Uneix, bajo la plataforma nacional Unión Municipalista, ha elevado aún más las preocupaciones de los dirigentes del PSPV. Esta nueva asociación podría obstaculizar sus aspiraciones de recuperar el control en la Diputación, lo que ha llevado a un aumento del nerviosismo en sus filas.
Reacciones encontradas en el seno del PSPV
La respuesta del secretario de Organización del PSPV, Vicent Mascarell, ha sido contundente. En un ataque directo, Mascarell ha calificado a González como «potencial o presunto acosador», cuestionando la decisión de otros exmiembros del partido, como Jorge Rodríguez y Natalia Enguix, de asociarse con él. Mascarell ha calificado esta alianza de «intolerable» y ha denunciado lo que considera un «blanqueamiento del machismo».
Por su parte, Toni González ha replicado a las acusaciones de Mascarell, describiéndolas como un intento desesperado de dañar su honor y reputación. González subraya que no existe ninguna denuncia formal en su contra ni procedimientos judiciales abiertos, lo que pone de manifiesto lo que considera una doble moral dentro del PSPV: «Es sorprendente que el PSPV-PSOE defienda la presunción de inocencia para sus miembros, mientras la niega a quienes tienen opiniones divergentes», argumenta.
Un nuevo adversario político en el horizonte
La situación parece lejana a una resolución. El nuevo partido de González, «Tot per Almussafes», ha evolucionado de ser un problema local a convertirse en un competidor significativo, exacerbando la rivalidad con los municipalistas. La crisis en el PSPV se manifiesta no solo en la pérdida de militantes, sino también en la fragmentación del apoyo en uno de sus bastiones más importantes en Valencia.
