El Banco Mundial asegura que América Latina puede optar por una IA pequeña y práctica en lugar de un ChatGPT propio

El Banco Mundial asegura que América Latina puede optar por una IA pequeña y práctica en lugar de un ChatGPT propio

La inteligencia artificial (IA) presenta oportunidades significativas para mejorar la productividad en América Latina y el Caribe. No obstante, es fundamental que los gobiernos, empresas y trabajadores de la región dispongan de las habilidades, la infraestructura, los datos, la organización y las capacidades institucionales necesarias para transformar esta tecnología en un crecimiento económico tangible.

Esta es la conclusión principal del informe «Panorama económico de América Latina y el Caribe: Aprovechando la transición de la IA», elaborado por el Banco Mundial. El documento resalta que la región no necesita desarrollar modelos avanzados, como los más recientes de Claude o ChatGPT, para beneficiarse de los avances tecnológicos de última generación.

La necesidad de un enfoque inclusivo

Carlos Coello, miembro del Panel Científico Internacional Independiente sobre Inteligencia Artificial de la ONU, enfatiza que el debate global debe incluir a más países, disciplinas y voces para evitar que el futuro de esta tecnología esté dominado por unos pocos. En este contexto, la organización internacional propone que los países de la región implementen estrategias de «IA a pequeña escala», que se refieren a aplicaciones prácticas y asequibles diseñadas para abordar problemas específicos en entornos con recursos limitados.

El informe explica que, al adaptar estas herramientas a las necesidades y condiciones locales, la IA a pequeña escala puede hacer que el conocimiento especializado sea accesible para pequeñas empresas, trabajadores y proveedores de servicios públicos. Esta aproximación podría ser clave para superar una de las principales barreras que enfrentan las economías de la región para aprovechar el auge de la IA. A pesar de que muchas empresas locales están comenzando a utilizar herramientas automatizadas, su aplicación sigue siendo bastante superficial.

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Limitaciones en la adopción de IA

El estudio indica que la mayoría de las empresas de América Latina emplean soluciones de IA en tareas básicas, como la redacción de textos, la optimización de bases de datos o la búsqueda de información, en lugar de integrarlas en sus procesos principales, flujos de trabajo o sistemas de gestión. Este fenómeno es especialmente evidente en las tres economías más grandes de la región en términos de Producto Interno Bruto.

En Brasil, aproximadamente el 60% de las empresas ha experimentado con algún sistema de IA. Sin embargo, el 37% de ellas se encuentra en una fase piloto de adopción, y únicamente el 28% ha ampliado su uso. Además, el informe revela que solo el 38% de las organizaciones ofrece capacitación en IA a sus empleados, mientras que el 17% cuenta con un equipo dedicado o un puesto de alta dirección específico relacionado con esta tecnología.

En México, la adopción de IA es mayor entre las empresas medianas y grandes en comparación con otros países en desarrollo. Sin embargo, la proporción de pequeñas empresas que utilizan estas herramientas es significativamente inferior a la de sus homólogas en la región. Esta escasa adopción entre las pequeñas unidades, que representan una parte importante de la economía mexicana, resulta en que el promedio nacional en el uso de IA sea comparable o inferior al de otros países en desarrollo.

Un panorama diverso en Argentina

El caso de Argentina presenta características particulares. Aunque el 43% de las pequeñas y medianas empresas adquiere software especializado y el 20% contrata proveedores especializados, el 44% de estas empresas adopta sistemas de IA de manera aislada, impulsados por determinadas áreas o empleados. Esto da lugar a una estrategia que carece de coordinación central, lo que impide que el 43% de las compañías evalúe el impacto de la tecnología en sus operaciones. El Banco Mundial clasifica al 56% de las empresas argentinas como «adoptantes experimentales», ya que utilizan una o dos herramientas generativas en funciones limitadas sin poseer capacidades técnicas o de gobernanza adecuadas.

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Carlos Rodríguez-Castelán, economista en jefe del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, subrayó la urgencia de la IA en la región. “La cuestión no es si la IA está llegando, sino si la región podrá utilizarla de manera efectiva. Una herramienta poderosa pierde relevancia si los trabajadores y las empresas no cuentan con la capacidad para actuar sobre la información que generan. Aquellos gobiernos que inviertan en habilidades y capacidades empresariales probablemente verán beneficios reales”, afirmó.

Impulsar la inversión con valor añadido

El análisis también resalta que América Latina y el Caribe dispone de los recursos necesarios para establecer una posición destacada en la infraestructura global de IA. Por ejemplo, la región cuenta con grandes reservas de minerales críticos esenciales para la cadena de valor tecnológica, aunque presenta limitaciones en su capacidad de refinamiento.

Estas condiciones favorecen la llegada de organizaciones extranjeras que buscan aprovechar tanto la disponibilidad de estos insumos como la ubicación geográfica estratégica de la región, mediante grandes inversiones y el establecimiento de importantes instalaciones de procesamiento. El Banco Mundial enfatiza que, para que la atracción de inversión extranjera resulte en beneficios económicos reales para los países de la región, es crucial que estas inyecciones de capital estén vinculadas a acuerdos que fomenten la transferencia tecnológica, establezcan colaboraciones con empresas locales y aseguren un mayor valor añadido nacional.

En este sentido, el organismo insta a los gobiernos a adoptar medidas que faciliten el desarrollo del ecosistema de IA, convirtiéndose en «clientes ancla» y evitando ser meros observadores o reguladores pasivos.

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