Con más de quince años de experiencia en diseño gráfico y desde su propio estudio desde 2022, Eva trabaja con empresas y proyectos que buscan una identidad visual coherente, cuidada y adaptada a lo que quieren transmitir.
Una marca es mucho más que un logotipo. También es su catálogo, su presentación comercial, el diseño de sus productos, sus publicaciones o la imagen que transmite en cada uno de los soportes en los que aparece. Cuando todas esas piezas funcionan de manera coordinada, la marca gana coherencia y resulta más fácil reconocerla y entender lo que ofrece.
Esa es una de las ideas que hay detrás de L’Evita Creatividad, el estudio de diseño gráfico que Eva Pitarch dirige desde Almassora. Su trabajo consiste en ayudar a empresas y proyectos a comunicar visualmente sus ideas, tanto cuando necesitan construir una identidad desde cero como cuando su marca ha ido creciendo y necesita una imagen más coherente. Por eso, se define como «traductora visual de ideas y solucionadora de problemas gráficos», una manera de resumir su forma de entender el diseño: escuchar, comprender las necesidades de cada cliente y transformarlas en soluciones gráficas que tengan sentido.
Especializada en identidad visual y diseño editorial, Eva trabaja directamente con cada cliente para entender qué necesita, analizar cada situación y encontrar soluciones a medida. Porque, como defiende en su filosofía de trabajo, diseñar no consiste únicamente en hacer algo bonito, sino en conseguir que funcione.
De la experiencia en empresas al proyecto propio
La trayectoria de Eva en el diseño gráfico comenzó mucho antes de poner en marcha L’Evita Creatividad. Se formó en Gráfica Publicitaria en la EASD, donde terminó sus estudios en 2006, y durante más de una década trabajó por cuenta ajena, tanto en agencias como en empresas de sectores como la cerámica y la alimentación, compaginándolo con el Grado en Comunicación.
Aquella experiencia le permitió conocer de cerca distintas realidades empresariales, sus necesidades de comunicación y la importancia de contar con una imagen bien construida.
En 2022 decidió emprender su propio camino profesional y crear L’Evita Creatividad, un estudio desde el que ofrece un trato directo y personalizado. Actualmente trabaja con empresas, pequeños negocios y profesionales, tanto de su entorno como de otros lugares, adaptándose a las características de cada proyecto.
Su forma de trabajar parte de una idea sencilla: cada cliente es diferente y, por tanto, cada solución gráfica también debería serlo. No se trata de aplicar un estilo propio a todas las marcas, sino de encontrar el lenguaje visual que mejor represente a cada una.

Identidad visual, diseño editorial y mucho más
Los servicios de L’Evita Creatividad se articulan en torno a tres áreas que se complementan entre sí.
La primera es la identidad visual corporativa, que abarca desde la creación de una marca hasta la evolución de una identidad que necesita adaptarse a una nueva etapa. El proceso puede incluir el concepto creativo, el naming, la elección de colores y tipografías, los recursos gráficos y las principales aplicaciones de la marca.
La segunda es el diseño editorial, una especialidad especialmente presente en su trayectoria. Revistas, catálogos, libros, memorias, dossiers o publicaciones corporativas son algunos de los formatos en los que trabaja. Su objetivo es organizar la información y darle una estructura visual que facilite la lectura y ayude a comunicar el contenido con claridad.
La tercera área es el desarrollo de identidad: trasladar la imagen de una marca a los distintos soportes que necesita en su día a día, desde la papelería y la cartelería hasta el packaging, la publicidad o los materiales digitales.
Esta visión global permite trabajar tanto en proyectos concretos como en sistemas gráficos completos.

Proyectos diferentes, soluciones a medida
La variedad de trabajos que ha desarrollado Eva refleja precisamente esa forma de entender el diseño: cada proyecto parte de unas necesidades diferentes y requiere una respuesta específica.
En La Cullereta, una panadería y pastelería, creó una identidad visual desde cero, buscando transmitir el carácter artesanal y cercano del negocio. A partir de ese concepto, desarrolló las aplicaciones necesarias para que la marca mantuviera su personalidad en los distintos puntos de contacto con sus clientes.
En el ámbito editorial, destaca el trabajo realizado para Tile of Spain, la marca internacional de la industria cerámica española impulsada por ASCER. Eva diseñó y maquetó una colección de cinco publicaciones sobre arquitectura y cerámica, traducidas a cuatro idiomas. Un proyecto en el que la organización de los contenidos y la coherencia visual eran fundamentales.
También ha trabajado en proyectos de rebranding, como el de Grupo Josmar, en el que abordó la estructura visual del conjunto empresarial, el diseño de los nuevos logotipos y la definición de una línea gráfica común que permitiera mantener la personalidad de sus diferentes servicios.
En el sector del producto, su trabajo para 1993 Fuente Oro, una marca de aceite de oliva virgen extra, incluyó la fotografía del producto, el diseño del envase y la cartelería. A estos proyectos se suman otros trabajos para entidades como el Ayuntamiento de Benicàssim y el diseño de la marca conmemorativa del 30 aniversario de la FUE-UJI.
Son encargos muy distintos entre sí, pero comparten una misma manera de abordar el diseño: comprender primero qué necesita comunicar cada proyecto para después traducirlo a una solución visual adecuada.

Pensar antes de diseñar
Aunque el resultado final sea visual, buena parte del trabajo comienza antes de abrir los programas de diseño.
Eva dedica esa primera fase a escuchar, conocer el proyecto, analizar la información y entender qué necesita realmente el cliente. A partir de ahí, desarrolla el concepto, busca las soluciones gráficas y trabaja en su aplicación a los distintos soportes.
El proceso termina con la entrega de las herramientas necesarias para que la marca pueda seguir funcionando una vez finalizado el proyecto. En algunos casos, esto incluye adaptar determinadas piezas a Canva para que el propio cliente pueda actualizarlas con autonomía, sin perder de vista la coherencia de su identidad visual.
Esta forma de trabajar combina el criterio profesional con la cercanía. El contacto directo facilita que las ideas se compartan, que las decisiones tengan sentido y que el resultado responda a las necesidades reales de cada empresa.
Desde Almassora, Eva Pitarch continúa desarrollando L’Evita Creatividad con una idea que resume bien su manera de entender el oficio: el diseño no consiste solo en crear imágenes atractivas, sino en encontrar la mejor manera de comunicar lo que cada marca quiere contar.
Porque, al final, detrás de cada proyecto hay una idea que merece ser entendida y una forma de hacerla visible.
DIRECCION: Carrer Sant Vicent 85, 12550 Almassora
