El acupuntor combina su consulta en Valencia con la enseñanza en la Escuela Ju Ying, que fundó en 2014
Luis Lucas, nombre profesional de Luis Arturo Lucas Dolz, tiene una consulta de acupuntura y medicina tradicional china en el barrio valenciano de Camins al Grau. Se presenta como discípulo directo y amigo de Hailiang Saebe Ma, «uno de los pioneros en la formación de acupuntores en España». Atiende casos de dolor crónico, trastornos digestivos, estrés, ansiedad e insomnio. Plantea la acupuntura como un complemento: «puede complementar tratamientos médicos, pero no sustituye la atención médica en enfermedades graves».

De Bangkok a Beijing
A finales de los años ochenta empezó a formarse en técnicas manuales: quiromasaje, reflexología podal y masaje tailandés, que estudió en la Thai Ancient Pharmacologist Association de Bangkok. Después estudió shiatsu en el Ohashi Shiatsu Institute y distintos microsistemas reflejos. Esa búsqueda le llevó a la medicina tradicional china.
Hizo prácticas clínicas en el Hospital Dong Zhi Men de Beijing y en 2004 recibió un título en acupuntura del comité examinador de la Universidad de Beijing. «Desde 1999 mantengo consulta en Valencia», cuenta. Sigue formándose con Roberto González González y Amalia Dávila Hernández, que trabajan en una medicina tradicional china integrativa.

Agujas y estudio de los puntos
Para valorar cada caso se apoya en el diagnóstico chino, que le permite ver a la persona «en su entorno socioemocional y el historial de su trastorno». Con esa valoración elige las técnicas.
La acupuntura estimula con agujas finas puntos de los canales energéticos del cuerpo. Luis Lucas considera fundamental «el estudio constante de la puntología, ya que cada paciente confía en mí su cuerpo, sus canales y colaterales». Entre los casos más habituales de su consulta cita la lumbalgia, la cervicalgia, el dolor de hombro y de rodilla y las lesiones deportivas. Además de la acupuntura clásica usa electroacupuntura, acupuntura abdominal y craneopuntura.
No esconde que pincha. «Sí, el pinchazo se nota, aunque suele ser bastante leve», responde a quien pregunta si duele. La primera visita sirve para planificar el tratamiento y en la mayoría de los casos ya se realiza la sesión; el número de sesiones depende del problema, del tiempo de evolución y de la respuesta de cada persona.

Acutomo para el tejido blando
El acutomo, que según explica inventó Zhu Hanzhang hace más de 35 años, se dirige a la lesión crónica del tejido blando. Luis Lucas lo aplica en contracturas profundas, tendinopatías y fibrosis, y también en lumbalgias, cervicalgias, ciáticas y sobrecargas por movimientos repetitivos o malas posturas.
Lo distingue de la acupuntura porque está «más orientado al tratamiento de lesiones musculares y problemas mecánicos del tejido blando». Y advierte de que «no sustituye el diagnóstico ni el seguimiento médico cuando son necesarios».

Calor, ventosas, masaje y plantas
La moxibustión aplica el calor de la artemisa sobre puntos concretos, una terapia que, según explica, se supone más antigua que el uso de agujas. Luis Lucas recuerda que la UNESCO la reconoce como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad y avisa de que la planta, al quemarse, desprende un «olor intenso y muy característico».
Las ventosas succionan la piel para liberar la tensión muscular y pueden dejar marcas circulares que suelen desaparecer en pocos días. El masaje tuina trabaja músculos, articulaciones y canales energéticos con maniobras manuales. Completan su repertorio la herbolaria y la dietética china y el Qigong terapéutico.

La Escuela Ju Ying
En 2014 fundó la Escuela Ju Ying, un proyecto para transmitir una medicina tradicional china «rigurosa, profunda y conectada con la realidad clínica actual». Ha sido ponente en el Congreso Iberoamericano de Medicina Tradicional China y desde hace más de dos décadas organiza seminarios y encuentros formativos a través de la Asociación Este-Oeste. La Escuela Ju Ying está respaldada por COFENAT y trabaja bajo los estándares de calidad de la norma UNE-EN ISO 9001:2015.

Con sus pacientes dice ofrecer «información y herramientas» para que sean ellos quienes tomen sus decisiones, en un trabajo que intenta desempeñar «desde la seriedad y la honradez». Y sigue aprendiendo: «Cada paciente, cada estudio y cada clase continúan ampliando mi comprensión de una medicina milenaria».
DIRECCION: Carrer de Fuencaliente, 9, 46023 València, Valencia
