Castellón Inaugura su Nueva Zona de Bajas Emisiones Antes de las Festividades Navideñas
La Zona de Bajas Emisiones (ZBE) de Castellón se encuentra en su fase final, habiendo logrado culminar las obras antes de lo previsto. El Ayuntamiento ha abierto al tráfico y a los peatones más de 40 calles y plazas, tras una inversión de 11 millones de euros, financiados por la Unión Europea, que transforma el centro de la ciudad sin restringir el acceso vehicular.
Avances en las Obras y Compromiso Municipal
Sergio Toledo, concejal de Urbanismo e Infraestructuras, ha informado que se han completado los asfaltados de los viales incluidos en esta segunda fase del proyecto. Aunque aún faltan algunos detalles, como el asfaltado final y la vegetación del aparcamiento disuasorio del antiguo Mercado del Lunes —que se espera abrir durante la Navidad—, el objetivo de tener las calles operativas antes de las festividades se ha cumplido.
Toledo ha enfatizado el esfuerzo colaborativo entre diferentes áreas del Ayuntamiento y las empresas adjudicatarias, destacando que, a pesar de los desafíos, la coordinación entre Urbanismo, Movilidad, Policía Local y los equipos técnicos ha permitido que las vías sean completamente transitables en un periodo tan significativo.
Un Proyecto Transformador para la Ciudad
Las obras, que abarcan más de 745.000 metros cuadrados, han sido una de las iniciativas urbanas más importantes en Castellón en los últimos años. Se han conservado más de 200 plazas de aparcamiento y se ha incrementado notablemente la superficie verde de la ciudad, con la incorporación de más árboles, plantas y espacios para la sombra.
La implementación de la ZBE busca reducir las emisiones contaminantes y promover un modelo urbano más sostenible. Toledo ha señalado que esta iniciativa ha sido adaptada a la realidad de Castellón, asegurando que el centro de la ciudad permanezca accesible.
Un Futuro Sostenible
Las obras de la Zona de Bajas Emisiones se enmarcan dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) y se espera que concluyan definitivamente el 31 de diciembre de 2025. Este proyecto, respaldado por los fondos europeos Next Generation, tiene como objetivo mejorar la accesibilidad, la sostenibilidad y la calidad de vida urbana en Castellón.
