Homenaje a José Soler Cardona en su centenario
Con motivo del centenario del nacimiento de José Soler Cardona, el Museo Diocesano de Arte Sacro de Orihuela y el Ayuntamiento de la ciudad han organizado una exposición titulada «Fe, Cultura y Tradición». Esta muestra, que estará abierta al público hasta el 21 de mayo, rinde homenaje a la prolífica trayectoria cultural del sacerdote y pintor cocentino.
Una exposición representativa de su obra
La exposición ofrece una amplia visión de la carrera artística de Soler Cardona, quien fue sacerdote, pintor, escultor y escritor. A través de una cuidada selección de sus obras más emblemáticas y aquellas que guardan relación con la ciudad de Orihuela, se puede apreciar su singular lenguaje pictórico, su expresionismo y la profunda sensibilidad que caracterizan su trabajo. Según Paula Martínez Gálvez, una de las comisarias de la muestra, «la figura de Soler Cardona destaca por la perfecta unión entre su vocación sacerdotal y su pasión por el arte». Su pintura no solo aborda temas teológicos, sino que también refleja el folclore popular, especialmente a través de la Fiesta de Moros y Cristianos, contribuyendo así a la difusión de esta rica cultura.
Trayectoria vital y artística
José Soler Cardona nació en Cocentaina el 19 de enero de 1926 en una familia con profundas raíces cristianas. Desde joven mostró un gran talento en el dibujo y la pintura, desarrollando su formación en el Colegio de Religiosas Trinitarias y en el Patronato del Corazón de Jesús. Durante la Guerra Civil continuó sus estudios en el Grupo Escolar, donde comenzaron sus primeras obras pictóricas. Tras la contienda, cursó sus estudios eclesiásticos en el Seminario de Valencia y en el Seminario Mayor Metropolitano, donde también asistió a clases en la Escuela de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos.
Tras ser ordenado sacerdote en 1950, Soler Cardona desempeñó su ministerio en diversas parroquias y realizó una importante labor cultural y artística, que incluyó la creación de obras religiosas y paisajísticas, así como la elaboración de cerámicas. En 1960, se trasladó a Orihuela, donde continuó su labor como profesor y fomentó iniciativas sociales, como la fundación de una asociación local de ex-alcohólicos.
Un legado artístico duradero
Soler Cardona dejó un legado notable en el ámbito de las artes plásticas, destacándose por sus murales en iglesias y su participación en exposiciones individuales y colectivas a nivel provincial y nacional. Su obra abarca un amplio espectro, desde el diseño religioso hasta la restauración de obras de arte, y muchos de sus trabajos se encuentran en colecciones privadas y museos.
A lo largo de su vida, contribuyó al desarrollo cultural de su comunidad y participó activamente en movimientos post-conciliares. Fue reconocido por su labor en la conservación del patrimonio artístico y su obra se encuentra principalmente en iglesias y conventos. Falleció el 19 de abril de 2009, dejando tras de sí un profundo impacto en la cultura y el arte de la región.
