Conflicto entre el Gobierno de Canarias y el Ejecutivo Central por el crucero con hantavirus
La llegada a Canarias del crucero de lujo MV Hondius, donde se ha detectado un brote de hantavirus, ha generado tensiones entre el presidente canario, Fernando Clavijo, y el Gobierno de Pedro Sánchez. Este último ha afirmado que la comunicación con las autoridades canarias ha sido constante, mientras que Clavijo denuncia una falta de transparencia y lealtad en la gestión de la situación.
Desacuerdos sobre la evacuación de los pasajeros
El conflicto se intensificó tras el anuncio de la acogida del crucero en cumplimiento del Derecho Internacional y en respuesta a una solicitud de la Organización Mundial de la Salud (OMS). En una reunión técnica celebrada el martes, se había acordado evacuar a los pasajeros afectados en aviones medicalizados, permitiendo que el MV Hondius continuara su ruta hacia los Países Bajos con el resto de los viajeros. Sin embargo, Clavijo expresó su frustración por no recibir explicaciones sobre el cambio de planes que impide la repatriación de los más de cien pasajeros, incluidos trece españoles.
El Gobierno defiende su posición
En una reunión interministerial en la Moncloa, la ministra de Sanidad, Mónica García, y el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, defendieron que España es el país más cercano con las condiciones adecuadas para manejar esta situación, y recalcaron que la solicitud de la OMS debía ser atendida por motivos tanto morales como jurídicos. A pesar de la solicitud de Clavijo para una reunión urgente con Sánchez, los ministros afirmaron que la situación está bajo control y que el Gobierno canario participará en las reuniones de coordinación necesarias para activar los mecanismos de protección civil.
Reacciones de la oposición y gestión de la crisis
El Partido Popular ha criticado la gestión de la ministra de Sanidad, acusándola de falta de claridad y pidiendo su destitución en el manejo de esta crisis. A pesar de la presión política, García se ha mantenido firme, defendiendo su gestión y asegurando que se están tomando todas las medidas necesarias para garantizar la seguridad de los ciudadanos. El desembarco de los pasajeros se llevará a cabo en el puerto secundario de Granadilla, donde serán sometidos a exámenes antes de ser evacuados al aeropuerto de Tenerife-Sur, minimizando así el riesgo de contacto con la población local.
