Restaurante Mare: Cocina a la brasa y productos locales en Benidoleig
El chef Miquel Gilabert se adentra en la esencia de la cocina a la brasa, destacando la calidad de las carnes, pescados y verduras, todos ellos provenientes de la proximidad y acompañados por una cuidada selección de vinos.
Una experiencia gastronómica en el interior de la Marina Alta
La Marina Alta ofrece mucho más que sus conocidas playas y calas. A solo unos kilómetros de los destinos más turísticos de la costa, el interior de esta comarca presenta una alternativa ideal para aquellos que buscan una experiencia más tranquila, donde la gastronomía, la naturaleza y el patrimonio se entrelazan en una jornada inolvidable.
Uno de los restaurantes que está ayudando a posicionar esta zona en el panorama gastronómico es Mare, ubicado en Benidoleig. Este establecimiento ha hecho de la cocina a la brasa y el uso de productos locales su distintivo más significativo. Gracias a su enfoque en los ingredientes de la región y al respeto hacia la materia prima, Mare se ha consolidado como una de las propuestas más notables del interior de la Marina Alta, reflejando la nueva sensibilidad culinaria que caracteriza la zona.
El chef Miquel Gilabert: Un referente en la cocina de fuego
Al mando de este proyecto se encuentra el chef Miquel Gilabert, quien ha perfeccionado su arte en el reconocido Asador Etxebarri, una de las grandes referencias internacionales en la cocina a la brasa. Su experiencia se traduce en una oferta gastronómica de inspiración mediterránea, donde las brasas son las protagonistas y los productos de temporada dictan el ritmo de cada servicio.
Lejos del bullicio característico de la costa en verano, Mare ofrece una experiencia sosegada, ideal para disfrutar de la buena cocina y del entorno natural circundante. Además, su selección de vinos complementa a la perfección una carta que se inspira en el paisaje y en la producción local.
Más que una comida: Explorando el entorno de Benidoleig
La visita a Benidoleig va más allá de la oferta culinaria. Este municipio alberga uno de los enclaves naturales más emblemáticos de la comarca: la Cueva de las Calaveras. Esta impresionante formación geológica, abierta al público, permite explorar galerías de gran valor histórico y natural, convirtiéndose en uno de los principales atractivos turísticos de la zona.
La cueva, que guarda numerosos hallazgos arqueológicos y leyendas locales, representa una de las visitas más singulares del interior alicantino y ofrece un respiro refrescante durante los días más cálidos del verano.
Un recorrido por la naturaleza: Jardín de L’Albarda
La escapada a la Marina Alta puede completarse con una visita al cercano municipio de Pedreguer, donde se encuentra el Jardín de L’Albarda, uno de los espacios botánicos más destacados de la Comunitat Valenciana. Sus senderos, fuentes y áreas ajardinadas permiten descubrir una gran variedad de especies autóctonas en un entorno diseñado para celebrar el paisaje mediterráneo.
El trayecto entre Pedreguer y Benidoleig demuestra que la Marina Alta puede disfrutarse lejos de la arena y las multitudes. Jardines históricos, cuevas con siglos de historia y una gastronomía que reivindica el producto local conforman una alternativa única para aquellos que deseen conocer una cara diferente de la comarca.
Así, a pocos minutos de destinos turísticos como Dénia o Jávea, el interior de la Marina Alta se presenta como una opción cada vez más atractiva para combinar naturaleza, patrimonio y buena gastronomía en una escapada de un día.
