El Gobierno español moviliza al Ejército ante la crisis migratoria en Ceuta
El Ejecutivo ha decidido activar la colaboración del Ejército para apoyar a la Guardia Civil en la gestión de una situación migratoria que podría convertirse en la más grave que haya vivido Ceuta. Esta medida fue adoptada el jueves, en respuesta a la creciente presión sobre los servicios de acogida de la ciudad, que han visto llegar a aproximadamente 1.500 inmigrantes en los últimos nueve días. A pesar de las solicitudes del presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, para declarar una emergencia nacional, el Gobierno ha rechazado esta opción, argumentando que la normativa actual no contempla este tipo de crisis migratorias.
Cierre de la frontera de Melilla
Ante la evolución de la situación, el Gobierno cerró el paso fronterizo de Beni Enzar entre Melilla y Marruecos, buscando evitar la entrada masiva de inmigrantes. La duración de este cierre no ha sido especificada, pero se ha solicitado a los residentes de la zona que se mantengan alejados para facilitar las labores de seguridad.
Cerca de 60 efectivos militares se han desplegado para colaborar con las fuerzas de seguridad en la contención de la llegada de inmigrantes, cuya cifra total podría alcanzar las 20.000 personas, según fuentes policiales. La Unión Europea ha ofrecido apoyo financiero y operativo a través de Frontex, la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas.
Demandas de medidas urgentes
Juan Jesús Vivas ha reiterado la necesidad de que el Gobierno de Pedro Sánchez implemente medidas urgentes para afrontar esta crisis, que se ha vuelto dramática, con al menos quince víctimas confirmadas. El presidente de Ceuta ha afirmado que su administración está movilizando todos los recursos disponibles y trabajando con las autoridades marroquíes e internacionales para restablecer la normalidad. Sin embargo, ha insistido en la urgencia de declarar la «emergencia nacional», especialmente tras registrar cerca de 800 intentos de entrada solo en un día.
Despliegue militar y colaboración interinstitucional
El Gobierno ha decidido no activar la figura de emergencia nacional, que permite al Ministerio del Interior asumir el mando en situaciones excepcionales. Esta decisión se basa en que la normativa solo contempla situaciones de carácter natural o tecnológico. A pesar de ello, las autoridades han mantenido un contacto constante con los responsables ceutíes y han trabajado en una respuesta que garantice tanto la seguridad como la atención humanitaria necesaria.
El despliegue militar se ha realizado de manera coordinada con la Guardia Civil, sumando al contingente inicial más efectivos para intensificar la vigilancia en la frontera. Se prevé la llegada de más agentes para reforzar las labores de rescate y vigilancia marítima.
Visita del presidente del Gobierno
El presidente Pedro Sánchez y el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, visitarán Ceuta para evaluar la situación y reunirse con las autoridades locales. Esta visita se produce en un contexto donde se han registrado más de 1.700 llegadas en los últimos días, en su mayoría de jóvenes y menores, muchos de ellos provenientes de Marruecos y Argelia.
Aumento de las llegadas y necesidad de un mando único
A pesar de que las cifras generales de entradas irregulares en España han mostrado una tendencia a la baja en la primera mitad del año, la ruta hacia Ceuta ha experimentado un aumento significativo del 149,4%. Además, se ha señalado un incremento en el número de muertes en el mar, lo que subraya la urgencia de abordar esta crisis de manera efectiva.
Vivas ha enfatizado la necesidad de establecer un «mando único» que unifique la gestión entre el Gobierno central y las autoridades locales, así como la modificación de la ley de extranjería para facilitar la devolución de inmigrantes y reducir el riesgo que corren al intentar cruzar el mar.
Reacciones y acusaciones
La situación ha llevado a un consenso entre los miembros de la Junta de Portavoces de la Asamblea de Ceuta, quienes han solicitado la declaración de «emergencia nacional» y un refuerzo de la presencia de las Fuerzas de Seguridad del Estado. Por su parte, el Gobierno marroquí ha atribuido la crisis a organizaciones criminales que explotan la vulnerabilidad de los migrantes, defendiendo que existe una colaboración activa entre ambos países para abordar este problema.
En este contexto, se hace evidente la necesidad de una respuesta integral y coordinada que garantice tanto la seguridad en la frontera como el respeto a los derechos humanos de las personas migrantes.
