La Cabalgata de Reyes ilumina Castellón a pesar de la lluvia
La lluvia no pudo frenar la celebración de la llegada de los Reyes Magos a Castellón, un evento que reunió a miles de familias y niños en las calles de la ciudad. Este domingo, la magia de Melchor, Gaspar y Baltasar se apoderó del ambiente, convirtiendo la tradicional Cabalgata en uno de los actos más esperados del año.
Un evento lleno de ilusión
La alcaldesa de Castellón, Begoña Carrasco, destacó la relevancia de esta festividad, enfatizando el papel central de los más pequeños. «Es uno de los actos más bonitos y emotivos del año, donde los niños son los verdaderos protagonistas, disfrutando de cada momento de la llegada de los Reyes y de las actividades que los rodean», afirmó.
Este año, el desfile contó con la participación de más de 315 figurantes, entre los que se encontraban animadores y participantes en carrozas. Nueve plataformas, incluyendo las de los Reyes Magos, se unieron al evento, desde las cuales se repartieron más de 5.000 kilos de caramelos, incluyendo opciones sin gluten para quienes tienen restricciones alimentarias, en respuesta a las solicitudes de diversas asociaciones.
Compromiso con la inclusión
Uno de los aspectos más destacados de la cabalgata fue su enfoque inclusivo. Desde hace tres años, se ha habilitado un espacio especial para niños con trastorno del espectro autista (TEA) y personas con diversidad sensorial. Este área, claramente señalizada, estuvo situada en la calle Oviedo, junto a la calle San Roque, garantizando que todos pudieran disfrutar del evento.
La cabalgata comenzó a las 18:30 horas, recorriendo las principales avenidas del centro de la ciudad, desde la calle Sanahuja hasta la Plaza Mayor, pasando por lugares emblemáticos como la plaza María Agustina y la plaza de la Paz.
Momentos inolvidables en la Plaza Mayor
Al llegar a la Plaza Mayor, los Reyes Magos protagonizaron algunos de los momentos más esperados. Primero, realizaron la tradicional adoración al Niño Jesús en el belén de la Concatedral de Santa María. Luego, recibieron la llave de la ciudad en los soportales del Ayuntamiento, de manos de la alcaldesa y otros miembros del consistorio. Desde el balcón del Ayuntamiento, se dirigieron a los niños presentes, atendiendo posteriormente a sus peticiones de regalos desde un escenario preparado para la ocasión.
Un operativo de seguridad bien coordinado
El evento se llevó a cabo con un amplio dispositivo de seguridad y emergencias, que incluyó 54 agentes de la Policía Local y de Movilidad, así como 12 bomberos, 17 profesionales sanitarios y 15 voluntarios de Protección Civil.
La alcaldesa Begoña Carrasco expresó su agradecimiento a todos los servicios y áreas municipales involucradas, resaltando la importancia de la planificación y la coordinación que hicieron posible que, a pesar de las inclemencias meteorológicas, la cabalgata se desarrollara con total normalidad. «Han sido semanas de intenso trabajo que han permitido que este evento se lleve a cabo como estaba previsto», concluyó.
