La ministra de Sanidad defiende la situación sanitaria en Ceuta ante críticas de médicos y ciudadanos
La ministra de Sanidad, Mónica García, realizó su primera visita a Ceuta en respuesta a las preocupaciones sobre el estado del sistema de salud local tras la llegada de aproximadamente 80.000 migrantes. A pesar de las advertencias de profesionales médicos y la inquietud de los vecinos, García desestimó la existencia de un «colapso sanitario», alegando que no hay evidencia de un aumento en las enfermedades vinculadas a la migración.
Críticas y preocupaciones sobre la salud pública
Durante su visita, García se defendió de las acusaciones de racismo y xenofobia al vincular migración y enfermedades, aunque reconoció que los servicios de salud aún no tienen un control total sobre la situación. Indicó que es necesario realizar pruebas de salud a muchos de los migrantes llegados recientemente, ya que no se habían podido llevar a cabo anteriormente, y mencionó la posibilidad de casos de tuberculosis y otras infecciones.
Cabe destacar que Ceuta y Melilla son las únicas regiones de España que no disponen de competencias sanitarias transferidas, lo que significa que el Ministerio de Sanidad se encarga de su gestión a través del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa). García intentó tranquilizar a la población ceutí y a los profesionales de la salud, quienes han calificado la situación actual como una «catástrofe asistencial».
Datos sobre la capacidad hospitalaria y atención a migrantes
En una rueda de prensa en la que contrastó su versión con la realidad vivida en la ciudad, la ministra se reunió con el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, quien ha solicitado más recursos y la repatriación de migrantes. García afirmó que el hospital local tiene actualmente 101 pacientes ingresados, de los cuales 28 son migrantes, en un centro con capacidad para 175 camas, que se ha ampliado a más de 200. Aunque admitió cierta «tensión» en la atención sanitaria, subrayó que la situación no es de colapso. Además, señaló que desde el inicio de la crisis, se han atendido a 5.800 migrantes, con una disminución del 90% en el número diario de atenciones.
La ministra también informó sobre la contratación de 60 nuevos profesionales para hacer frente a la emergencia sanitaria y la creación de dos canales de atención diferenciados: uno para los residentes locales y otro para los migrantes, con el fin de minimizar el riesgo de contagio.
Advertencias sobre el riesgo de brotes epidémicos
El presidente del Colegio Oficial de Médicos de Ceuta, Enrique Roviralta, ha expresado su preocupación por el incremento en la demanda de atención sanitaria y la incertidumbre sobre las condiciones de salud de los migrantes. Alertó sobre el riesgo de un brote epidémico de enfermedades contagiosas, lo que podría complicar aún más la atención sanitaria en un contexto ya de por sí exigente.
García reconoció que la situación ha generado «tensión» en áreas críticas como Urgencias y Pediatría, pero insistió en que la atención sanitaria ordinaria no se ha visto afectada y que no ha sido necesario suspender las vacaciones del personal ni solicitar refuerzos de otras comunidades autónomas.
Conclusiones y apoyo a los profesionales de salud
La ministra concluyó que, gracias a la planificación y el esfuerzo de los profesionales, el sistema de salud de Ceuta ha podido responder adecuadamente a la situación actual. Durante su visita, se reunió con representantes del Colegio de Médicos y personal del Centro de Salud Otero y del Hospital Universitario de Ceuta, para expresarles su apoyo en estos tiempos difíciles.
