Pérez de los Cobos niega irregularidades en la ‘operación Kitchen’
El coronel jubilado de la Guardia Civil, Diego Pérez de los Cobos, ha comparecido como testigo en relación con los presuntos pagos realizados con fondos reservados durante la ‘operación Kitchen’. Este operativo, que tuvo lugar entre 2013 y 2015, se centró en la vigilancia del extesorero del Partido Popular, Luis Bárcenas, con el objetivo de recuperar documentos relacionados con la conocida ‘caja B’ del partido. Pérez de los Cobos, en su rol como responsable del control de estos fondos en el Ministerio del Interior, rechazó cualquier indicio de irregularidad. “Nunca detecté ninguna anomalía”, afirmó, aunque aclaró que no tenía conocimiento sobre el uso final de los pagos realizados.
Funciones y control de los fondos reservados
Durante su declaración en la Audiencia Nacional, Pérez de los Cobos describió su papel como “cajero”, que implicaba un control documental pero no un seguimiento de la finalidad de los gastos. En el caso de la ‘operación Kitchen’, se desembolsaron 57.000 euros, pero el coronel subrayó que no entró en detalles sobre el destino de esos pagos, lo cual era competencia de la Dirección Adjunta Operativa (DAO) de la Policía Nacional. Al ser cuestionado sobre si era habitual utilizar fondos reservados para compensar a confidentes, respondió que no era algo inusual, reafirmando que, en el periodo de la operación, no había percibido irregularidades y que había ejercido todas las facultades de control que la ley establece.
Testimonios de otros implicados
La declaración de Pérez de los Cobos se produjo después de las comparecencias de figuras como Soraya Sáenz de Santamaría, quien fue vicepresidenta del Gobierno durante el desarrollo del espionaje a Bárcenas, y Javier Arenas, actual senador y exsecretario general del PP. Ambos testigos mantuvieron una línea similar a la del expresidente Mariano Rajoy, negando tener conocimiento sobre la operación durante su gestión en el Gobierno. Sáenz de Santamaría enfatizó: “No tengo ninguna constancia de esa operación durante mi época en el Gobierno”.
Desconocimiento de la ‘operación Kitchen’
Pérez de los Cobos, cuyo cese por parte del actual Ministerio del Interior fue revocado por el Tribunal Supremo, explicó que el listado de operaciones que se le remitía mensualmente era extenso, oscilando entre un centenar y dos centenares. Aclaró que estos gastos no estaban sujetos al mismo control que los gastos del Presupuesto General del Estado, y que se aplicaba un tipo de monitorización que preserva la confidencialidad del uso final de los fondos. Los documentos de control, según indicó, incluían conceptos generales como “pago a colaboradores”, lo que dificultaba un desglose específico.
El coronel también mencionó que nunca recibió documentos relacionados con Sergio Ríos, el chófer de Bárcenas que figura como confidente en la causa, y no recordaba gastos directamente vinculados a Enrique García Castaño, exjefe de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO), quien fue acusado en el juicio aunque su causa fue archivada.
Responsabilidades dentro de la DAO
El testimonio del comisario Felipe Eduardo Lacasa, exsecretario general de la DAO, aportó detalles sobre la supuesta implicación de Eugenio Pino en la gestión de los fondos reservados destinados a Ríos. Lacasa relató que Pino le indicaba ocasionalmente que facilitara pagos a determinados colaboradores, quienes incluían a comisarios como José Manuel Villarejo y Enrique García Castaño. Describió a Villarejo como muy meticuloso, incluso presentando tickets de gastos menores.
