En Argentina, un gran número de manifestantes se han reunido para plantear una cuestión primordial: “¿Por qué Peter Thiel visita el país?”. En las últimas semanas, diferentes colectivos ciudadanos y grupos de defensa han congregado en las cercanías de la residencia del cofundador de Palantir, expresando su descontento ante la aparente influencia que este empresario ejerce sobre varias políticas impulsadas por el presidente Javier Milei. Según los críticos, estas nuevas iniciativas permitirían que los millonarios del ámbito tecnológico se apropien de tierras y recursos, eludan sus responsabilidades fiscales y comercialicen servicios de inteligencia que podrían poner en riesgo la seguridad y privacidad de los ciudadanos argentinos.
Thiel, reconocido como una de las figuras más influyentes de Silicon Valley, adquirió una mansión en Buenos Aires donde reside con su familia desde abril. La prensa internacional especula que su mudanza se debe al interés del empresario por desarrollar negocios tecnológicos en Argentina, que, si bien han suscitado inquietudes en otros mercados por sus implicaciones en la soberanía y el alto consumo de recursos, cuentan con el respaldo del gobierno de Milei, que está dispuesto a promover reformas legislativas al respecto.
La resistencia de las mujeres mapuche en la Patagonia
En la Patagonia argentina, las mujeres mapuche se están movilizando en contra de la expansión de los data centers de inteligencia artificial, proyectos que amenazan las reservas de agua ya afectadas por sequías, minería y fracking. Estas activistas denuncian la falta de regulación y hacen un llamado a la población para que defienda sus territorios.
Un artículo de La Vanguardia señala que “Thiel ha dejado su hogar en California aprovechando las exenciones fiscales y las promesas de legislación que le ha ofrecido Argentina bajo la administración de Milei, con la intención de convertir la región patagónica en un laboratorio de inversiones y negocios tecnológicos. Para ello, se está preparando un marco legislativo que incluye la posibilidad de constituir empresas controladas por inteligencia artificial, sin intervención humana”.
Las inquietudes sobre la agenda legislativa
Las preocupaciones sobre la influencia de Thiel en la agenda legislativa argentina han aumentado ante la revelación de que él, Milei y un funcionario vinculado a los servicios de inteligencia del Estado fueron convocados a una sesión en la Cámara de Diputados para discutir un paquete de reformas propuesto por el gobierno. Aunque ninguno de los tres asistió a la reunión, esta invitación generó nuevas inquietudes sobre la posibilidad de que el gobierno de Milei esté promoviendo cambios legales que beneficien a multimillonarios tecnológicos, sacrificando la integridad de diversos ecosistemas y los derechos fundamentales de la población.
El Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones
Uno de los puntos que suscita mayor preocupación es el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en Nuevas Industrias, conocido como Súper RIGI. Este proyecto legislativo busca atraer inversiones superiores a mil millones de dólares en sectores aún inexistentes en Argentina. Entre las áreas prioritarias se encuentran la construcción de centros de datos para inteligencia artificial, así como la fabricación de baterías de litio, vehículos eléctricos, semiconductores, paneles solares, turbinas eólicas y desarrollos avanzados en biotecnología.
El régimen también plantea la creación de una nueva figura jurídica denominada «sociedad anónima autónoma», destinada a agrupar entidades operadas completamente por agentes de inteligencia artificial o robots. Los opositores advierten que esta iniciativa podría otorgar beneficios fiscales y operativos excepcionales durante un periodo de 30 años, sin definir claramente las actividades incluidas, sin una evaluación oficial de su impacto fiscal y sin establecer condiciones ambientales, productivas y tecnológicas que sean verificables.
