Port Saplaya denuncia el abandono del Ayuntamiento de Alboraya: «La gestión del alcalde es un desastre»

Port Saplaya denuncia el abandono del Ayuntamiento de Alboraya: "La gestión del alcalde es un desastre"

Vecinos de Port Saplaya se movilizan contra el abandono del Ayuntamiento

La comunidad de Port Saplaya, una reconocida zona residencial de Alboraya, ha expresado su frustración ante lo que consideran un abandono por parte del consistorio, dirigido por el alcalde del PSOE, Miguel Chavarría. Más de 420 residentes han decidido unirse para manifestarse y exigir respuestas a problemas que, según afirman, llevan años sin resolverse y que se agravan cada verano. Su primera protesta está programada para este sábado, y han dejado claro que continuarán hasta que se tomen medidas efectivas.

Principales quejas de los residentes

Las quejas de los vecinos se agrupan en cuatro puntos críticos: el cierre frecuente de la playa debido a problemas de contaminación, el estado deficiente de la piscina municipal, la falta de limpieza en las calles y el deterioro del mobiliario urbano. La playa Norte de Port Saplaya se ha convertido en un símbolo de su malestar, ya que la presencia de la bandera roja, que indica prohibiciones para el baño, se ha vuelto habitual debido a reiterados episodios de contaminación del agua.

Cada mañana se realizan análisis del agua, y con excesiva frecuencia, los resultados obligan a cerrar la playa. Este verano, se han adquirido nuevos banderines para advertir a los bañistas sobre los cierres continuos. Aunque el Ayuntamiento sostiene que la situación no es exclusiva de Alboraya, los vecinos critican la falta de soluciones a un problema recurrente que afecta a la playa durante gran parte de la temporada estival.

La piscina municipal y el estado de las instalaciones

La piscina pública Pla de l’Estany también ha sido objeto de críticas. Desde su apertura a finales de junio, los residentes han denunciado que ha permanecido cerrada en varias ocasiones debido a problemas de contaminación fecal. La portavoz del colectivo Movilización Port Saplaya, Adriana Cock, ha destacado que la respuesta del Ayuntamiento ha sido simplemente recomendar a los usuarios que utilicen otras piscinas municipales, lo que no ha hecho más que aumentar la frustración de los vecinos.

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A esto se suma la falta de mantenimiento en las calles, con aceras deterioradas y mobiliario urbano en mal estado. Los residentes consideran incomprensible esta situación, especialmente a la vista de la elevada carga fiscal que enfrentan. «Pagamos un IBI muy alto y lo mínimo que esperamos es que el Ayuntamiento invierta en mantener Port Saplaya en condiciones», afirman.

Demandas de los vecinos

Además de exigir acciones inmediatas, los vecinos piden mayor transparencia y un plan de actuación concreto para abordar estos problemas que consideran crónicos. La tensión sigue creciendo en uno de los enclaves más conocidos del litoral valenciano, y muchos residentes resumir su descontento con una frase que ha comenzado a circular entre ellos: «Para cagadas, la del alcalde».

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