Preocupación en Castellón por las dolorosas picaduras de una mosca invasora

Preocupación en Castellón por las dolorosas picaduras de una mosca invasora

Preocupación por la proliferación de la mosca borriquera en Castellón

En la provincia de Castellón, una especie de mosca que hasta hace poco pasaba desapercibida se ha convertido en un motivo de inquietud. La mosca borriquera, conocida también como mosca de caballo (Hippobosca equina), se alimenta de sangre y sus picaduras están afectando tanto a animales como a las personas que disfrutan de actividades al aire libre en el campo.

Aumento de la población de la mosca borriquera

La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) ha emitido una alerta sobre el aumento de la presencia de esta mosca, atribuyendo su expansión al crecimiento de la población de corzos en los últimos años. Este insecto aprovecha a los corzos como fuente de alimento y se desplaza junto a ellos hacia nuevas áreas.

Enrique Romero, delegado de AVA-ASAJA en El Toro, subraya que «la aparición de este insecto, que antes era poco común, se está convirtiendo en un problema habitual».

Características y efectos de la picadura

La mosca borriquera se distingue por su cuerpo aplanado y resistente, así como por sus garras potentes que le permiten adherirse al pelaje de los animales y moverse con rapidez. Sus picaduras son dolorosas y pueden generar picor intenso, inflamación y ronchas que persisten durante varios días. Además, este insecto puede posarse en la ropa o en el cuerpo de las personas, dificultando su eliminación. Agricultores, ganaderos, cazadores, ciclistas y senderistas son algunos de los grupos que han experimentado su presencia. Romero menciona que «al trabajar en el campo o andar en bicicleta, si te sube una, debes detenerte para quitarla; de lo contrario, te acompaña durante horas hasta que acaba picándote».

LEER:  Descubren un cadáver en la playa de Peñíscola: Impactante hallazgo que conmociona a la localidad

Relación entre corzos y moscas

La mosca borriquera actúa como parásito, alimentándose de la sangre de los corzos, que son uno de sus principales huéspedes. Estas moscas pueden permanecer adheridas a los animales mientras se desplazan, facilitando su traslado desde áreas forestales hacia explotaciones agrícolas, ganaderas o zonas cercanas a núcleos poblacionales.

Según AVA-ASAJA, el incremento en la cantidad de corzos proporciona a las moscas más fuentes de alimento y reproducción, lo que contribuye a su crecimiento poblacional. La organización menciona que situaciones similares ya han sido observadas en regiones como Cataluña y Aragón.

Impacto en la ganadería

La situación ha generado una gran preocupación entre los ganaderos, ya que las picaduras de estas moscas pueden causar estrés y nerviosismo en animales como caballos y vacas, dificultando su capacidad para librarse de los insectos. AVA advierte que este estrés puede disminuir el tiempo que los animales dedican al pasto, afectando su bienestar general. En los casos más severos, esto podría resultar en pérdida de peso e incluso en una disminución de la producción lechera.

Además, se están llevando a cabo investigaciones para determinar si estas moscas pueden actuar como vectores de bacterias y otros patógenos que podrían poner en riesgo la salud del ganado. AVA-ASAJA expresa su preocupación por el posible avance de la mosca borriquera si la población de corzos sigue en aumento. «Si la expansión de esta especie cinegética no se controla adecuadamente, la mosca borriquera podría extenderse por gran parte de la Comunidad Valenciana», advierte Romero. Por ello, la organización agraria solicita a las administraciones un seguimiento más riguroso del problema y la implementación de medidas para gestionar las poblaciones de fauna silvestre, especialmente los corzos, al considerar que su número puede impactar negativamente en la agricultura, la ganadería y la salud pública.

LEER:  Clara Sanz Brilla en Castellón: Alfombra Roja y Emoción en la Galanía que Marca la Cuenta Atrás para la Magdalena 2026

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *