Tesla Reconoce el Uso de Control Humano en sus Robotaxis
En un reciente desarrollo, Tesla ha admitido que, en ocasiones, los humanos intervienen en la operación de sus vehículos autónomos, conocidos como robotaxis, a través de control remoto. La compañía señala que este tipo de intervención ocurre raramente y solo a velocidades inferiores a 25 km/h. Esta revelación se produjo tras una serie de preguntas planteadas por el senador estadounidense Ed Markey, generando un llamado a una mayor transparencia en la industria.
Revelaciones en el Marco de una Investigación
Un intercambio de cartas entre varias empresas de vehículos autónomos y el senador Markey ha aportado nuevas perspectivas sobre la influencia humana en la conducción de estos automóviles. Entre las empresas que respondieron se encuentran Tesla, Zoox (filial de Amazon) y Nuro (respaldada por Uber y Nvidia). Los documentos, presentados como parte de una investigación más amplia sobre esta tecnología, indican que múltiples compañías utilizan operativos humanos para asistir a los vehículos autónomos cuando enfrentan situaciones complejas o de emergencia.
Los expertos consideran que estos programas de asistencia remota son cruciales para la seguridad de los vehículos autónomos, que, a pesar de su creciente seguridad, se verán constantemente expuestos a nuevos desafíos en las carreteras.
Demandas de Mayor Transparencia
En un informe también emitido recientemente, el senador Markey expresó que la información proporcionada por las empresas no era suficiente. Criticó que las compañías no revelaron con qué frecuencia sus vehículos requieren asistencia remota, lo que impide al público y a los reguladores entender el verdadero nivel de autonomía de estos modelos. Markey ha solicitado que la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA) examine más a fondo estos programas de asistencia y ha anunciado su intención de proponer legislación para abordar las «lagunas de seguridad» que ha identificado.
Características Únicas de Tesla
En el contexto de las respuestas de las empresas, Tesla se distingue de sus competidores. Mientras que seis de las compañías afirmaron que sus operativos remotos nunca conducen directamente los vehículos, Tesla permite que sus asistentes asuman temporalmente el control en situaciones excepcionales. Karen Steakley, directora de política pública de Tesla, explicó que esta intervención se realiza como una última medida tras haber agotado otras opciones, permitiendo a los operativos tomar control del vehículo a velocidades de hasta 3 km/h, y en ciertos casos, hasta 16 km/h.
La compañía ha implementado un servicio de transporte en Austin, Texas, donde cerca de 50 robotaxis están operativos. En la mayoría de estos vehículos, hay un operador humano presente en el asiento delantero, preparado para intervenir si es necesario.
Desafíos del Control Remoto
Las empresas de vehículos autónomos suelen evitar el control remoto directo por diversas razones, principalmente debido a los retrasos en la comunicación que pueden afectar los tiempos de reacción y aumentar el riesgo de accidentes. Así lo ha indicado un ingeniero especializado en el tema, quien destacó que la estabilidad de la conducción remota depende de la calidad de la conexión a internet.
Además, los operativos remotos deben tener un conocimiento exhaustivo de la situación y una experiencia de conducción que les permita actuar con eficacia desde la distancia. Existe preocupación en la industria de que un modelo de conducción autónoma que dependa, aunque sea ocasionalmente, de intervención humana, no pueda operar de manera segura sin esa asistencia.
Preocupaciones sobre la Transparencia
Markey ha manifestado su inquietud por la falta de información de Tesla respecto a la frecuencia de intervención de sus asistentes remotos, señalando que esta situación es especialmente preocupante dado que están autorizados a controlar los vehículos. Expertos como Missy Cummings, profesora de ingeniería en la Universidad George Mason, sugieren que la falta de divulgación de estos datos puede ser un intento de las empresas por ocultar la limitada capacidad de sus sistemas autónomos.
En su defensa, Steakley argumentó que proporcionar respuestas detalladas a las preguntas de Markey podría exponer secretos comerciales sensibles que son fundamentales para la competitividad de Tesla en la industria de vehículos autónomos.
De su parte, Waymo, otra de las empresas consultadas, ha aclarado que sus operativos remotos brindan asesoramiento pero no controlan directamente los vehículos. Actualmente, Waymo cuenta con un equipo de 70 asistentes que supervisan aproximadamente 3,000 robotaxis en varias ciudades estadounidenses, con un enfoque en la seguridad y el cumplimiento de las normas de tráfico.
La falta de respuestas claras y la necesidad de una mayor transparencia en la industria de vehículos autónomos continúan siendo temas críticos en el debate sobre la seguridad y el futuro de esta tecnología.
