Cambio de Nombre en Valencia: Deliberación Municipal y Próxima Decisión de la Generalitat
El Ayuntamiento de Valencia ha dado un paso significativo al aprobar el cambio del nombre oficial de la ciudad, que pasará de València a Valéncia, con el acento cerrado. Esta decisión fue respaldada por los votos de los grupos políticos PP y Vox, mientras que la oposición, representada por Compromís y PSPV-PSOE, se manifestó en contra. La propuesta, que busca una denominación bilingüe, será enviada a la Generalitat Valenciana, la entidad con la autoridad para determinar oficialmente los nombres de los municipios en la Comunitat Valenciana.
Proceso de Aprobación y Alegaciones
La modificación del topónimo se ha materializado tras un exhaustivo análisis de 1.041 alegaciones que se presentaron tras la aprobación inicial en un pleno anterior. El gobierno local argumentó su rechazo a estas alegaciones, señalando que no aportaban argumentos nuevos y que en su mayoría eran repetitivas. La justificación del cambio se basa en un informe técnico del lingüista Abelard Saragossà, quien fue consultado para evaluar la propuesta desde una perspectiva lingüística.
Críticas y Debate Político
Durante el debate en el pleno, la concejala del PSPV, Maite Ibáñez, acusó al gobierno municipal de actuar por motivos políticos, describiendo el cambio como un “espectáculo innecesario” y advirtiendo sobre los posibles costos económicos que podría acarrear para la ciudadanía y las empresas. Por su parte, Pere Fuset, de Compromís, consideró la iniciativa un “capricho sectario” y recordó que el nombre actual, València con acento abierto, fue consensuado en 2009, incluso con el apoyo del PP. Ambos grupos coincidieron en que la decisión final dependerá de la Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL), que previamente ha respaldado la denominación vigente.
Defensa del Proceso y Siguientes Pasos
El concejal de Cultura, José Luis Moreno del PP, defendió la legalidad del proceso, asegurando que se ha llevado a cabo conforme a la normativa autonómica y que el número de alegaciones representaba menos del 0,1 % de la población de la ciudad. Moreno destacó que el Ayuntamiento no entra en competencias de la AVL y que el cambio no infringe el reglamento de uso del valenciano, ya que se trata de un asunto toponómico y no de política lingüística.
Con la aprobación en el pleno consumada, la responsabilidad de decidir sobre la nueva denominación de la capital valenciana recae ahora en la Generalitat Valenciana, quien deberá determinar si valida o no el cambio a Valéncia.
