Albares sigue el ejemplo de Marlaska y no se presenta en el Senado
El Partido Popular analiza posibles «acciones políticas y legales» ante los intentos del Gobierno de eludir el control parlamentario.
Una ausencia significativa
La jornada del lunes en la sala Clara Campoamor del Senado estuvo marcada por una silla vacía y un micrófono mudo, simbolizando la falta de comparecencia del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares. Su ausencia se produjo en una sesión extraordinaria de la comisión de Asuntos Exteriores, donde debía abordar la crisis de Ceuta y las tensiones diplomáticas recientes con Italia. Al igual que su colega del Interior la semana anterior, el Gobierno ha decidido ignorar las citaciones formuladas por el PP, argumentando que los ministros ofrecerán la información necesaria en el Congreso a finales de mes.
Mientras el Senado comenzaba su sesión en Madrid, Albares se encontraba en Barcelona, participando en una visita institucional a Casa Asia. La presidenta del Senado, Pilar Rojo, criticó duramente esta decisión, indicando que no sólo se trataba de una ausencia física, sino de una falta de explicaciones y respeto hacia el Parlamento y los ciudadanos.
Reacciones de la oposición
Desde el Partido Popular, se sostiene que la actividad de ambas Cámaras es independiente y que un ministro no puede desatender la convocatoria de una institución alegando que asistirá a otra. La incomparecencia de Albares ha sido calificada como un acto de «desprecio parlamentario» en un contexto internacional que afecta gravemente la integridad territorial y las alianzas en el Mediterráneo.
Los asuntos que debía tratar el ministro son de gran relevancia técnica y política. La presión migratoria en Ceuta ha superado las capacidades de acogida locales tras la llegada de más de 70.000 personas desde Marruecos hace tres semanas, de las cuales se estima que unas 8.000 continúan en las calles de la ciudad. A pesar de que el Gobierno ha endurecido su postura recientemente, exigiendo una aceleración en los retornos y devoluciones en colaboración con Rabat, la falta de un marco de rendición de cuentas ha generado inquietud en la oposición, que demanda claridad sobre los protocolos de seguridad fronteriza.
Tensiones con Italia y respuestas del Gobierno
La crisis de Ceuta ha desencadenado también un inédito conflicto bilateral con Italia. Las declaraciones cruzadas entre los gobiernos de España e Italia, liderado por Giorgia Meloni, se han intensificado tras el cierre del espacio Schengen por parte de Italia debido al flujo migratorio. La oposición quería interrogar al ministro sobre las implicaciones de esta situación con un socio estratégico en la Unión Europea y cómo afectaría a la libre circulación de personas.
El Gobierno ha criticado las actuaciones del PP en el Senado, acusándoles de «numeritos» y de haber dejado pasar ocho meses sin renovar el Tribunal Constitucional. El ministro de Justicia, Félix Bolaños, destacó que la labor del PP se ha reducido a «numeritos» y no al cumplimiento de la Constitución.
Un nuevo plantón en el horizonte
El secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, Rafael Simancas, confirmó que los ministros comparecerán en el Congreso entre el 25 y el 28 de agosto, lo que implica que la ministra de Defensa, Margarita Robles, también se ausentará de la Cámara alta. Aunque inicialmente mostró disposición para asistir, finalmente declinó la invitación, argumentando que necesitaba más tiempo para prepararse.
Ante esta serie de ausencias, el PP está considerando emprender «acciones políticas y legales» y exigir responsabilidades formales a través de los órganos de la Cámara. Una de las opciones que están evaluando es presentar un nuevo conflicto de atribuciones que deberá ser resuelto por el Tribunal Constitucional, mientras que están explorando otras «fórmulas jurídicas».
