Visita a Foc i Cor: un modelo de inclusión social
Elena Albalat, consellera de Servicios Sociales, Familia e Infancia, ha subrayado la importancia de la formación y el empleo en el proceso de inclusión social durante su visita al restaurante-escuela Foc i Cor en Catarroja. Esta iniciativa, llevada a cabo por la ONG CESAL, ofrece formación en hostelería, apoyo social e itinerarios de inserción laboral a personas de l’Horta Sud que se vieron afectadas por la riada de octubre de 2024.
Durante su recorrido por las instalaciones, Albalat tuvo la oportunidad de dialogar con los estudiantes tanto de cocina como de sala, con el fin de conocer de primera mano sus experiencias en un proyecto que integra la capacitación profesional con el apoyo social y el acceso al empleo.
Recuperación integral: más allá de las infraestructuras
La consellera enfatizó que la recuperación no se limita a la reconstrucción de infraestructuras, sino que también implica ayudar a las personas a recuperar oportunidades y herramientas necesarias para desarrollar sus vidas de manera autónoma. En este contexto, la Generalitat ha financiado el proyecto con 563.088 euros, en el marco de una convocatoria extraordinaria de ayudas destinadas a impulsar iniciativas de recuperación social y económica en municipios afectados por la dana.
El objetivo de Foc i Cor es promover la inclusión sociolaboral de personas en situación de vulnerabilidad a través de una formación práctica en un entorno laboral abierto al público.
Resultados del programa y futuro prometedor
La primera promoción del programa comenzó su formación a finales de junio y la finalizó a principios de septiembre con 16 estudiantes, ocho en cocina y ocho en sala. En los próximos días, estos alumnos se incorporarán a prácticas no laborales en empresas del sector hostelero, y algunos ya han conseguido contratos de trabajo gracias a la formación que han recibido.
El programa incluye 220 horas de formación, de las cuales 200 son prácticas en el restaurante-escuela y 20 se dedican a talleres de habilidades personales y sociales. La evaluación del aprendizaje se realiza de forma continua, observando el desempeño y haciendo un seguimiento individualizado de cada participante.
Creando oportunidades para el futuro
La consellera ha resaltado que la inclusión social se construye a través de oportunidades de formación y empleo que permitan a las personas desarrollar un proyecto de vida estable e independiente. Ha elogiado el trabajo de organizaciones como CESAL, que apoyan a individuos en situaciones de vulnerabilidad y les brindan recursos para mejorar sus perspectivas personales y laborales.
Albalat ha afirmado que cuando una persona obtiene formación, experiencia profesional y una oportunidad laboral, se está avanzando hacia una recuperación efectiva que mejora la calidad de vida.
La segunda promoción del programa ha comenzado esta semana y también cuenta con 16 alumnos, con la posibilidad de aumentar a 20 en los próximos días. Se estima que entre 90 y 100 personas se beneficiarán anualmente de esta iniciativa formativa, que se integra en uno de los sectores con mayor demanda de empleo.
Sostenibilidad de proyectos sociales
La consellera ha destacado que el objetivo de la Generalitat es asegurar la continuidad de iniciativas con impacto social más allá de las ayudas extraordinarias relacionadas con la dana. Para ello, existen otras fuentes de apoyo, como las convocatorias de programas sociales financiados con cargo al IRPF y a fondos europeos, que permiten seguir promoviendo proyectos de inserción sociolaboral para personas en situación de vulnerabilidad.
La visita también sirvió para conocer otras iniciativas que CESAL lleva a cabo en la comarca, como el proyecto Caminos de Oportunidad, también financiado por la Generalitat, que ofrece acompañamiento psicosocial, asesoramiento jurídico e itinerarios personalizados de inserción laboral para personas afectadas por la dana en diferentes municipios de l’Horta Sud. En conjunto, la Generalitat destina cerca de un millón de euros a fomentar la recuperación social y laboral de quienes sufrieron las consecuencias de la riada.
