Alicante enfrenta un déficit en inversiones autonómicas, según INECA
El Instituto de Estudios Económicos de la Provincia de Alicante (INECA) ha puesto de manifiesto que la provincia continúa quedando rezagada en el reparto de inversiones de la Generalitat, acumulando una desventaja que se extiende a lo largo de los últimos quince años. Este desbalance ha sido evidente en el análisis del proyecto de Presupuestos para 2026, que, aunque se presenta como el más elevado de la historia, no garantiza que Alicante reciba la parte que le corresponde en función de su población.
Desigualdad en la asignación de fondos
Alfredo Millá, presidente de INECA, ha expresado su preocupación por la falta de asignación equitativa de fondos a la provincia. A pesar de que las cifras presupuestarias son sin precedentes, Alicante sigue sin recibir la inversión proporcional que le corresponde. Además, se ha señalado que más de la mitad de la inversión proyectada no tiene un destino específico asignado a la provincia.
Los datos históricos reflejan esta problemática, ya que entre 2011 y 2025, Alicante solo recibió un 78,8% de la inversión per cápita que le correspondía, en contraste con el 122,2% que recibió Valencia en el mismo periodo. Con un 37,2% de la población de la Comunitat, el déficit acumulado en inversiones para Alicante se estima en 490 millones de euros, lo que INECA considera un problema estructural ajeno a la administración de un partido en particular.
Situación crítica de las inversiones en Alicante
Millá ha calificado esta situación como una «sequía presupuestaria crónica», señalando que ha persistido a lo largo de diferentes gobiernos autonómicos. Aunque ha habido momentos de inversión significativa en la provincia, estos han sido efímeros y seguidos de periodos de escasez.
El proyecto presupuestario de 2026 ha traído consigo una nueva inquietud: el 52,3% de las inversiones reales se presenta sin un territorio específico, lo que representa 757,9 millones de euros cuyo destino no se puede identificar. Esta situación es preocupante, especialmente en sectores como Sanidad, Educación e Infraestructuras, donde se financian proyectos que podrían ser claramente localizados.
La falta de ejecución presupuestaria
INECA también ha destacado la baja ejecución de las inversiones. En el ejercicio 2025, la Generalitat contaba con 4.183 millones de euros destinados a inversiones, de los cuales 884 millones no llegaron a comprometerse. Esta cifra representa el 21,1% del crédito disponible. Las áreas más afectadas incluyen Servicios Sociales, Igualdad y Vivienda, así como Medio Ambiente e Infraestructuras.
Santiago Carbó, director general de Estudios y Proyectos de INECA, ha señalado que el problema radica más en la capacidad técnica y administrativa para llevar a cabo la obra pública que en el presupuesto en sí.
Recomendaciones para mejorar la situación
INECA ha formulado una serie de recomendaciones para mejorar la transparencia y equidad en la distribución de inversiones. Entre ellas se encuentra la necesidad de publicar periódicamente el reparto territorial de los créditos desde su aprobación hasta su ejecución, así como reducir la cantidad de gastos clasificados como «sin territorio específico».
Además, se sugiere que los presupuestos incluyan indicadores que reflejen la equidad territorial y el déficit de inversión por habitante. Una de las propuestas más contundentes es establecer un compromiso plurianual, público y verificable con Alicante que permita revertir la tendencia de desinversión que ha caracterizado a la provincia desde 2011.
El instituto seguirá de cerca la tramitación de los presupuestos en Les Corts y la ejecución del dinero durante 2026. Millá ha enfatizado la importancia de que lo presupuestado se traduzca en proyectos concretos y ejecutados, destacando que «podemos considerar válida ninguna cifra hasta que sea ejecutada».
