Inversiones Hídricas en Benidorm: Un Modelo de Éxito
El Ayuntamiento de Benidorm, en colaboración con Veolia, ha realizado una inversión superior a los 45 millones de euros en el desarrollo de la gestión del agua en la ciudad a lo largo de los últimos 20 años. Esta significativa inversión ha sido un pilar fundamental para el modelo de desarrollo turístico que ha posicionado a Benidorm como un destino de referencia internacional.
Eficiencia Hídrica y Sostenibilidad
Benidorm se destaca por su eficiencia hídrica, superando notablemente la media nacional. Este éxito se debe en gran parte a la labor conjunta con Veolia, que ha llevado a cabo una renovación sistemática de las redes de agua. Actualmente, la ciudad alcanza una eficiencia del 95% con mínimas pérdidas, un porcentaje muy superior al promedio nacional. Este modelo de gestión se fundamenta en la digitalización y la monitorización continua, así como en la reutilización de aguas residuales para riego y limpieza, lo que permite gestionar la elevada demanda turística que caracteriza a Benidorm.
Preparación ante el Cambio Climático
La inversión en infraestructuras hídricas ha sido crucial para prevenir la escasez de agua, incluso frente a los desafíos que plantea el cambio climático, como la sequía. Además, el desarrollo de un sistema de alcantarillado eficiente ha evitado vertidos al mar, protegiendo la imagen y sostenibilidad ambiental de la costa benidormense.
En este contexto, se han implementado proyectos innovadores que priorizan la gestión del agua, la modernización de sistemas de alcantarillado y el uso de agua regenerada. Un hito importante fue la creación del Hubgrade by Veolia, el primer centro de innovación en gestión del agua en España, establecido en Benidorm, lo que refleja el compromiso de Veolia con la digitalización y la mejora continua del servicio.
Planes de Emergencia y Resiliencia
Además, es esencial contar con planes de emergencia actualizados y coordinados ante posibles inundaciones, que incluyan protocolos de actuación y sistemas de alerta temprana. La adaptación al cambio climático se ha convertido en un eje central de estas inversiones, ya que los modelos climáticos predicen un aumento en la frecuencia e intensidad de fenómenos meteorológicos extremos, lo que exige a ciudades como Benidorm reforzar su resiliencia a través de infraestructuras adecuadas para afrontar futuros desafíos.
