Clavijo defiende su postura sobre el fondeo del Hondius
El presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, ha reiterado los riesgos asociados al fondeo del crucero MV Hondius, en medio de una creciente controversia política. A pesar de que la evacuación de los pasajeros se encuentra en su fase final, el ambiente político sigue tenso. Clavijo ha aprovechado la reciente confirmación de dos casos positivos de hantavirus entre los repatriados, uno de nacionalidad estadounidense y otro francesa, para expresar sus críticas hacia la gestión del Gobierno central.
El presidente canario ha lamentado que el Ministerio de Sanidad no haya realizado pruebas de antígenos antes del desembarco, y ha acusado a la ministra, Mónica García, de intentar «ridiculizarle» al difundir una conversación privada en la que manifestó su preocupación por la posibilidad de que roedores portadores del virus pudieran nadar desde el barco hasta las costas canarias. Esta inquietud fue la que le llevó a oponerse al fondeo del Hondius en aguas del archipiélago.
El crucero finalmente logró fondear en la madrugada del domingo, tras obtener una orden judicial del Ejecutivo en el último momento. Clavijo ha afirmado que la ministra García hizo pública una captura de pantalla de una consulta a una inteligencia artificial, donde se afirmaba que las «ratas» son «excelentes nadadoras». El presidente canario se mostró molesto por la difusión de esta información fuera de contexto.
Reacciones del Gobierno y la oposición
La ministra García, acompañada por sus colegas Ángel Víctor Torres y Fernando Grande-Marlaska, evitó entrar en la polémica y destacó que «el mundo nos está mirando y, por cierto, nos está agradeciendo nuestra labor». Desde el PSOE, se ha calificado la operación como un «éxito total», aunque se ha insinuado que fue el propio Clavijo quien se colocó en una posición incómoda, desviando la crítica hacia el Partido Popular, al que acusaron de fomentar el «alarmismo y el cinismo» al pedir la dimisión de la ministra desde el principio.
El Partido Popular, por su parte, ha mantenido la presión, aunque con un tono más moderado. Su portavoz nacional, Borja Sémper, ha hablado de «descoordinación absoluta» y ha defendido la postura de Clavijo, afirmando que «ningún líder político debería ser insultado ni objeto de meme». Además, ha anunciado que interpelará a la ministra García en el Senado este martes.
En un giro inesperado, Alfonso Rueda, presidente de la Xunta, ha reconocido la buena gestión del Gobierno en esta crisis y ha agradecido a Torres por mantenerle informado. Esta opinión contrasta con la mayoría de su partido, que ha optado por atacar al Gobierno en este asunto.
