La clínica de la calle de la Florista, en Benicalap, añade la intervención sobre huesos y articulaciones a la cirugía de uñas y de partes blandas que ya realizaba
«Actualmente realizamos también cirugía osteoarticular del pie». Con esa frase presenta Ana Lara Serra la novedad que Clínica Serra ha incorporado a su cartera de servicios. La consulta, situada en la calle de la Florista, en el barrio valenciano de Benicalap, amplía así un área quirúrgica que hasta ahora se centraba en las uñas y en las partes blandas del pie.
La nueva área se suma a una consulta dedicada por completo al pie, en la que cada caso se estudia de forma individual: podología general e infantil, estudio de la pisada y plantillas a medida, cura de heridas y seguimiento del paciente diabético.
Del tejido blando al hueso
La cirugía osteoarticular interviene sobre los huesos y las articulaciones del pie. Se diferencia de la cirugía ungueal, centrada en las uñas, y de la de partes blandas, que actúa sobre la piel y los tejidos que rodean la estructura ósea. Esas dos modalidades eran las que ofrecía la clínica. La nueva área le permite intervenir también sobre la estructura del pie, un terreno que quedaba fuera de su cartera quirúrgica.
En la cirugía de uñas y de partes blandas, los motivos de intervención más habituales en la consulta han sido los quistes, los papilomas, las uñas encarnadas y los IPK, callos que no ceden o que reaparecen una y otra vez.
Primero, el tratamiento conservador
El planteamiento quirúrgico de la clínica parte de un criterio: la cirugía llega cuando el tratamiento conservador no ha dado resultado, y se plantea entonces como una solución definitiva para esa patología.
En el terreno conservador, la clínica trabaja con el estudio biomecánico, que analiza las anomalías del sistema musculoesquelético que alteran el apoyo del pie. Sus efectos pueden repercutir más allá del pie, en distintas partes del organismo, por lo que la clínica insiste en diagnosticarlas y tratarlas correctamente para evitar complicaciones.
Las plantillas se fabrican a medida y el material se escoge en función de lo que pida la biomecánica de cada pie. Unas veces lo prioritario es amortiguar; otras, absorber impactos, devolver rebote o descargar la presión de una zona concreta.

Uñas, piel y pie infantil
La consulta de podología general atiende afecciones de la piel y de las uñas. Entre las más frecuentes figuran los hongos, tanto en las uñas (onicomicosis) como en la piel (pie de atleta), las uñas engrosadas o encarnadas, los papilomas y las durezas.
En los niños, la clínica sigue el pie hasta que termina su desarrollo, una etapa en la que algunas alteraciones pueden corregirse antes de que causen problemas. Las consultas infantiles más comunes tienen que ver con dedos mal colocados, talones que duelen, niños que caminan de puntillas, pies planos o cavos y trastornos posturales ligados a la forma de pisar.
Heridas difíciles y pie diabético
Otra línea de trabajo son las úlceras y las heridas que tardan en curar, las que se estancan y no terminan de cerrar. La clínica las diagnostica, asesora al paciente sobre su cuidado y se encarga del tratamiento.
En el pie diabético aplica protocolos sanitarios específicos. La diabetes reduce la sensibilidad, la circulación y la capacidad de cicatrización del pie, y por eso la prevención y las revisiones periódicas con el podólogo son importantes en estos pacientes: permiten detectar las lesiones antes de que se compliquen.
DIRECCION: Carrer de la Florista 21, 46015 València
