La Discrepancia de Jordi Mayor sobre la Tasa Turística
El alcalde de Cullera, Jordi Mayor, ha generado controversia tras su reciente intervención en el pleno de la Diputación, donde abogó por la implementación de una tasa turística que, sorprendentemente, él mismo se niega a aplicar en su localidad. Esta postura ha suscitado críticas y cuestionamientos sobre su coherencia en la gestión de políticas turísticas.
Exigencias y Contradicciones
Durante la discusión, Mayor, portavoz del PSPV-PSOE, argumentó a favor de que otras ciudades, como Valencia, deberían adoptar este impuesto dirigido a turistas. Sin embargo, justo después, dejó en claro que, bajo su mandato, Cullera no implantará dicha tasa. Según sus palabras, esta medida podría perjudicar la competitividad de su municipio frente a otros destinos turísticos similares que dependen del turismo de sol y playa.
El alcalde manifestó: «Como alcalde de Cullera, no la vamos a implementar. Sinceramente, en algunos casos ciertas decisiones nos han perjudicado competitivamente.» A pesar de su oposición a la tasa en su localidad, Mayor no considera que sea un gravamen negativo en general, señalando que en Europa muchas ciudades lo aplican sin inconvenientes.
Un Debate sobre el Turismo Sostenible
Mayor argumenta que la tasa debería ser una decisión voluntaria para cada ciudad, pero parece tener una preferencia particular por Valencia, donde considera que su aplicación sería beneficiosa. Sin embargo, esta postura revela una contradicción notable: si la tasa realmente afecta la competitividad de los destinos de sol y playa, entonces su insistencia en que otras ciudades la adopten resulta incoherente. Por el contrario, si la tasa no afecta el atractivo turístico, como él mismo sugiere al mencionar que en Europa se acepta sin problemas, surge la pregunta de por qué rechazarla en su propio municipio.
En última instancia, la finalidad de la tasa turística es clara: promover un modelo de turismo sostenible que financie servicios públicos y evite la saturación en las ciudades. La discusión no gira en torno a la efectividad de la tasa, sino a su aplicación y a quiénes les resulta conveniente implementarla.
