Jordi Pujol reflexiona sobre su legado en un homenaje en Girona
El expresidente de la Generalitat, Jordi Pujol, realizó una aparición pública en Girona a los 96 años, dos meses después de haber sido exonerado de un juicio relacionado con su fortuna oculta en Andorra. Durante un acto organizado por las juventudes de Junts, Pujol compartió sus pensamientos sobre su trayectoria, reconociendo tanto sus errores como sus aciertos en el servicio a Cataluña.
Un compromiso inquebrantable con Cataluña
En el homenaje, que contó con la presencia de destacados líderes políticos como el presidente del Parlament, Josep Rull, y el secretario general de Junts, Jordi Turull, Pujol expresó su profundo deseo de ser recordado por su dedicación a la causa catalana. «He intentado servir a Cataluña, con mis limitaciones y mis errores, pero siempre con la convicción de que este territorio vale la pena», afirmó.
El exmandatario destacó la importancia de la autoafirmación de los pueblos, señalando que «no mueren solo por la pérdida de instituciones, sino cuando dejan de creer en sí mismos». Pujol advirtió que el mayor riesgo para Cataluña ha sido, en ciertos momentos de su historia, el cansancio y la resignación interna.
Un llamado a la esperanza y la acción
Pujol subrayó que, a pesar de los desafíos que enfrenta Cataluña, la esperanza es fundamental. «Los pueblos que pierden la esperanza acaban desapareciendo», advirtió, y subrayó que Cataluña ha superado mayores adversidades a lo largo de su historia. Instó a las nuevas generaciones a evitar transformar a los «adversarios en enemigos» y a no confundir la firmeza con el sectarismo.
Además, el expresidente recordó que los ciudadanos tienen tanto derechos como deberes. Aportó una visión humanista sobre su experiencia, mencionando a muchas personas que, aunque no figuran en los libros de historia, han tenido un impacto significativo en la sociedad catalana. Concluyó su intervención enfatizando que la política es necesaria, pero no suficiente para abordar los retos que enfrenta Cataluña.
