Marlaska reconoce que la «normalidad» en Ceuta es un proceso a largo plazo
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha admitido que la situación en Ceuta es todavía muy compleja, tras la avalancha de más de 72.000 personas que tuvo lugar el pasado 30 de julio. A pesar de los esfuerzos del Gobierno, la ciudad aún no ha logrado recuperar la estabilidad previa a esta crisis, y se estima que alrededor de 5.000 inmigrantes irregulares permanecen en el territorio.
Despliegue de recursos para la gestión de la crisis
Durante su visita a Ceuta, Marlaska cambió su discurso optimista inicial y reconoció que la «normalidad» no se alcanzará de inmediato. Para abordar esta situación, el Ministerio del Interior planea reforzar las operaciones de identificación y expulsión de inmigrantes, enviando un equipo de 20 agentes de la Brigada Central de Extranjería y Fronteras, que se sumará a los especialistas ya presentes en la ciudad. El objetivo es acelerar el regreso de aquellos que no cumplen con los requisitos legales para permanecer en España.
Mensaje a los potenciales inmigrantes
El ministro hizo un llamado claro a aquellos que puedan estar considerando un nuevo intento de entrada a Ceuta, advirtiendo que no se permitirá la regularización de quienes lleguen de forma irregular, salvo en circunstancias excepcionales de alta vulnerabilidad. Además, se destacó el compromiso del Gobierno por proteger las vidas de las personas y evitar que caigan en manos de redes de tráfico de personas.
Incremento en el despliegue policial
La situación ha llevado a un aumento del número de efectivos policiales en Ceuta. Actualmente, se encuentran desplegados 880 agentes de la Policía Nacional y 714 de la Guardia Civil, cifras que superan los niveles previos a la crisis. Marlaska se comprometió a enviar todos los recursos necesarios para garantizar la seguridad en la frontera, que también se considera la frontera exterior de Europa.
Relaciones con Marruecos y la cooperación bilateral
A pesar de las tensiones, el ministro destacó la importancia de la cooperación con Marruecos, calificando las relaciones entre ambos países como «extraordinarias y excepcionales». Esto se produjo en respuesta a las declaraciones del ministro de Justicia marroquí, quien había mencionado la posibilidad de suspender el tratado de extradición. Marlaska reafirmó su confianza en la colaboración con Rabat, subrayando que esta relación es fundamental en la lucha contra la inmigración irregular y el crimen organizado.
Compromiso con la seguridad y la prevención
El Gobierno ha comenzado a registrar a un número significativo de menores que llegaron durante la crisis, con la filiación de 1.898 menores como prioridad. Las autoridades están trabajando para localizar y deportar a los adultos que permanecen en la ciudad. Además, se han llevado a cabo detenciones de inmigrantes que han cometido delitos, quienes serán expulsados inmediatamente tras recibir la autorización judicial correspondiente.
En resumen, el camino hacia la recuperación de la normalidad en Ceuta será un proceso prolongado, que requerirá un fuerte despliegue de recursos y una gestión cuidadosa de la situación actual.
