Despedida espectacular del 37º Concurso de Mascletàs
La plaza de los Luceros ha sido el escenario de un impresionante cierre para el 37º Concurso de Mascletàs de las Hogueras de Sant Joan, donde Pirotecnia Alto Palancia (Piroalpa), procedente de Altura, ofreció un espectáculo pirotécnico que dejó a todos los asistentes boquiabiertos. Este evento marcó el final de las festividades con un impresionante bombardeo aéreo y un espectacular triple cierre, que incluyó baterías de trueno y truenos digitales, culminando en dos potentes estallidos finales.
Un despliegue de intensidad sonora
Durante los 6 minutos y 25 segundos que duró la mascletà, los espectadores vivieron un crescendo de emociones. El Ayuntamiento de Alicante destacó que la intensidad del espectáculo alcanzó un pico máximo de 126,3 decibelios, provocando una auténtica explosión de júbilo entre los miembros de la empresa pirotécnica, quienes celebraron su actuación con una tradicional vuelta de honor por el anillo de Luceros, rodeados de aplausos y vítores del público.
Un día especial para Piroalpa
Esta actuación tuvo un significado especial para Piroalpa, ya que fue la primera vez que la empresa disparó una mascletà en Alicante en el día de San Juan. Entre los asistentes al evento se encontraron diversas autoridades, incluyendo al president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, la vicepresidenta del Consell, Susana Camarero, y el alcalde de Alicante, Luis Barcala, entre otros representantes institucionales.
Un recorrido pirotécnico emocionante
El espectáculo comenzó con una traca valenciana, siguiendo el esquema más clásico, para luego dar paso a cuatro fases aéreas que incrementaron su ritmo, duración e intensidad. La parte terrestre del disparo se inició con una impresionante volcanada de truenos, acompañada de efectos aéreos que mantuvieron a la multitud en vilo.
La plaza se llenó de miles de personas que disfrutaron de cada una de las cinco fases terrestres, cada una más intensa que la anterior, combinando efectos de retenciones, silbatos, serpentinas y truenos de aviso. El espectáculo culminó con un terremoto de aproximadamente 1.600 metros, seguido de un emocionante bombardeo aéreo y un esperado triple final que desató la euforia en la plaza, sirviendo como colofón perfecto a las Hogueras de 2026.
