Juan García Ripollés: Un Artista en Plena Creatividad
El reconocido escultor Juan García Ripollés, originario de Calles, ha compartido su experiencia reciente en el ámbito artístico, destacando sus exposiciones en China. En una serie de muestras que se han llevado a cabo en museos de Shanghai, Jinan y Beijing, Ripollés ha tenido la oportunidad de exhibir su obra, la cual define como una expresión plástica que le llena de entusiasmo y vitalidad. «Tengo mucha ilusión y hago lo que puedo», comenta, añadiendo que su tiempo en China le ha brindado una renovada energía y alegría.
Una Trayectoria Sin Fin a la Vista
A pesar de haber alcanzado la notable edad de 93 años y de contar con una vasta trayectoria en el arte, Ripollés no contempla la jubilación. «No tengo tiempo para jubilarme», asegura con firmeza, y reflexiona sobre el futuro de su obra: «No sé por qué». En cuanto a si su mejor creación ya ha sido realizada, el artista se muestra escéptico, afirmando que «no va a llegar nunca» porque, según él, «me iré antes» de lograrla.
Reflexiones sobre la Política y la Inspiración
En su charla, Ripollés también ha dado su opinión sobre figuras políticas, mencionando a Donald Trump con una crítica implícita. Sin embargo, al ser preguntado sobre el presidente Pedro Sánchez, opta por la reserva. «Mejor no opino», dice con una sonrisa que revela su cautela. Sobre la posibilidad de esculpir a Sánchez, Ripollés es claro: «No me inspira nada. Nada para poder transmitir bien».
El Gorrito y la Singularidad del Artista
El emblemático gorro con antenas que caracteriza a Ripollés ha sido objeto de curiosidad. El artista aclara que no existe una mística detrás de él. «La razón es más sencilla: estoy calvo y mi cuero cabelludo es muy sensible», revela. Después de desechar un gorro de paja que le recordaba a la cultura árabe, optó por el pañuelo, que le ha traído más de un inconveniente al no diferenciar entre la parte delantera y trasera. Así, para completar su atuendo, añadió las antenas, un toque distintivo y peculiar.
Además, Ripollés confiesa su preferencia por trabajar en desnudez, lo que califica como una «obsesión» por tomar el sol, un detalle que subraya su conexión con la naturaleza y su enfoque libre y auténtico hacia el arte.
