Defensa de Zapatero por parte de Sánchez
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha salido en defensa de José Luis Rodríguez Zapatero en un contexto de controversia relacionado con unas joyas valoradas en 1,3 millones de euros que el exjefe del Ejecutivo guarda en su despacho. Estas alhajas, según un informe pericial, podrían ser un regalo del rey de Arabia Saudí, Abdalá bin Abdulaziz, durante una visita a España en 2007. Sin embargo, Zapatero se ha mantenido en silencio respecto a este asunto durante su reciente declaración en la Audiencia Nacional.
Justificación y evasivas
Sánchez, en una rueda de prensa celebrada en Bruselas tras el Consejo Europeo, intentó justificar la situación al afirmar que, en su experiencia, «cuando uno viaja, recibe regalos de los cuales no tiene constancia hasta que regresa a Madrid». No obstante, esta explicación no aclara por qué, si las joyas eran un regalo institucional, el ex presidente decidió mantenerlas en su posesión en lugar de entregarlas a Patrimonio del Estado.
El mandatario español evitó responder directamente a si él habría actuado de manera diferente en una situación similar y dejó en manos de Zapatero la decisión sobre el futuro de las joyas. Además, intentó reforzar la imagen de Zapatero al afirmar que fue él quien estableció la norma que prohíbe a los altos cargos aceptar este tipo de obsequios.
Confusiones sobre la legislación
Sin embargo, es importante señalar que durante el mandato de Zapatero no se aprobó ninguna ley específica sobre este asunto. En 2005 se implementó un Código de Buen Gobierno que instaba a los altos cargos a rechazar regalos que superaran los usos habituales de cortesía. Fue solo en 2013, con la ley de Transparencia, y en 2015, con la legislación sobre el ejercicio del alto cargo, que estos principios se incorporaron formalmente al marco legal. Ambas leyes fueron impulsadas por el Gobierno de Mariano Rajoy y aprobadas con el apoyo de la mayoría del PP, mientras que el PSOE se opuso.
Compromiso de Sánchez con la legislatura
A pesar de la controversia, Sánchez ha dejado claro que su intención es completar la legislatura hasta 2027, aunque reconoció que podría haber un adelanto electoral si no logra aprobar los Presupuestos. Resaltó su confianza en la inocencia de Zapatero y manifestó su empatía hacia la situación que enfrenta la familia del ex presidente tras la imputación de sus hijas. Al mismo tiempo, disipó rumores sobre la posibilidad de un «superdomingo» electoral, comprometiéndose a no unir las elecciones generales con las locales y autonómicas programadas para mayo.
