Preocupación en Compromís por la posible formación de una Alianza Valenciana
La reciente renuncia de Jorge Alarcón, exconcejal de Compromís en Burriana, ha suscitado una ola de inquietud dentro de la coalición liderada por Joan Baldoví. Alarcón ha criticado con dureza la falta de compromiso valencianista de la formación, acusándola de ceder ante las directrices del Gobierno de Pedro Sánchez y de no defender adecuadamente los intereses de la Comunidad Valenciana. Su salida, junto a la de Carla Gascó, ha encendido las alarmas, ya que muchos observadores creen que podría dar lugar a la creación de una Alianza Valenciana, similar a la Alianza Catalana que dirige Sílvia Orriols.
Un discurso que resuena con el independentismo
El temor a una nueva agrupación nacionalista se ha avivado tras la publicación de un discurso por parte de Alarcón en las redes sociales. Aunque su mensaje no incluye un llamado explícito al independentismo, sí apela a la defensa del interés valenciano, priorizando lo local y abordando un tema que la izquierda valenciana tiende a eludir: la presión migratoria en ciertos barrios. Alarcón ha señalado cuestiones como la falta de integración, la sobrecarga de los servicios sociales y de salud, así como los problemas de seguridad y la economía informal, sugiriendo que la llegada masiva de inmigrantes podría amenazar la identidad y la lengua valenciana, un argumento que muchos asocian con la retórica de la Alianza Catalana.
Reacciones dentro de Compromís
La respuesta a la situación ha sido variada entre los miembros de Compromís. Algunos han expresado su preocupación, afirmando que «ya tenemos a un Sílvia Orriols valenciano», e incluso hay quienes han manifestado su apoyo a la idea de un partido nacionalista valenciano de derecha. Sin embargo, no todos han recibido el discurso de Alarcón con buenos ojos; algunos han optado por desprestigiar su figura, cuestionando su pasado militar y sugiriendo que ha sido «comprado por el PP». A pesar de estos intentos de desacreditarlo, el discurso de Alarcón ha generado un clima de nerviosismo sobre la posibilidad de que surja un nuevo competidor en el ámbito electoral.
Un vacío político que podría ser ocupado
La situación de Alarcón puede entenderse en el contexto de un vacío político que Compromís ha ido dejando. Existe un espacio valencianista auténtico que critica la inmigración descontrolada y se opone a la sumisión a Madrid, el cual no ha sido ocupado por ninguna otra fuerza política. Compromís ha mostrado una actitud de conformidad con el Gobierno central, apoyando sus decisiones sin obtener beneficios tangibles para la Comunidad Valenciana. La preocupación radica en que Alarcón no sea un caso aislado, sino un precursor de un movimiento más amplio que podría extenderse a otros municipios y derivar en una Alianza Valenciana, similar a la que está ganando terreno en Cataluña.
