Vandalismo en la Casa de Juntas de Guernica
En un nuevo episodio de ataques a instituciones y figuras políticas en el País Vasco, la Casa de Juntas de Guernica ha sido objeto de vandalismo. Este emblemático edificio, sede del Legislativo foral de Vizcaya, amaneció con pintadas y sin las banderas de España y la Unión Europea, en un acto que hasta el momento no ha sido reivindicado.
El mensaje dejado por los autores del ataque, «Gurea ikurriña» (que se traduce como «la nuestra es la ikurriña»), fue encontrado a la entrada del edificio, donde solo permanecen las banderas de Vizcaya y el País Vasco. Este ataque se produce en una fecha simbólica, coincidiendo con el 47º aniversario de la aprobación de la Constitución española, un día en el que los partidos nacionalistas, como el PNV y EH Bildu, decidieron no participar en los actos programados en Madrid.
Reacciones al ataque
La mayoría de la Mesa de las Juntas Generales ha condenado este acto de manera «enérgica», con cuatro de sus cinco miembros, pertenecientes a PNV, PSE-EE y Elkarrekin Podemos, emitiendo un comunicado que califica el ataque como un «atentado contra un espacio que simboliza la soberanía popular de Bizkaia». La declaración resalta la importancia de la Casa de Juntas, que alberga el Árbol de Guernica, un emblema universal de libertad, democracia y paz para el pueblo vasco.
El comunicado también enfatiza que este tipo de ataques socavan el clima de convivencia pacífica y el compromiso de la sociedad vasca con la normalización y el respeto a los derechos humanos. Se destaca que estas acciones constituyen una agresión al patrimonio cultural del territorio y a la imagen de un lugar que recibe miles de visitantes cada año. Finalmente, se reafirma que en una sociedad democrática y plural no hay cabida para la violencia.
Declaraciones del Ejecutivo Foral
La Diputación de Vizcaya también ha emitido una declaración condenando «de manera firme y rotunda» el ataque a este «símbolo histórico y democrático». El bipartito formado por PNV y PSE ha calificado el acto de «inadmisible» y como una agresión a la representación legítima de la sociedad vizcaína, así como a los valores de convivencia y pluralismo. La institución foral ha expresado su solidaridad con las Juntas Generales y ha reafirmado su compromiso de proteger los espacios democráticos frente a cualquier forma de violencia o intolerancia.
Contexto de violencia en la región
Este incidente se suma a una serie de ataques que han tenido lugar en los últimos días. En un ataque previo, miembros de Ernai arrojaron pintura roja y colocaron carteles en la sede del Partido Popular en Bilbao, acción que fue reivindicada en un vídeo. Además, la organización juvenil de Sortu llevó a cabo la demolición del último toro de Osborne en Euskadi, justificando que «los símbolos españoles no tienen cabida en Euskal Herria».
También se han registrado actos de vandalismo en Durango, donde tres de las placas conmemorativas de víctimas de ETA fueron dañadas. En el campus de la UPV/EHU en Vitoria, se exhibieron pancartas que apuntaban a dirigentes políticos como el secretario general del PSE-EE, Eneko Andueza, y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, así como al escudo de la Ertzaintza. Estos eventos reflejan un clima de tensión y violencia que persiste en la región.
