Argentina elimina el arancel a los celulares importados
El gobierno argentino ha decidido eliminar el impuesto sobre los smartphones importados, permitiendo así que estos dispositivos ingresen al país con un arancel del 0%. Esta medida busca incentivar la competencia en el sector de telefonía móvil y diversificar la oferta para los consumidores.
El Ministerio de Economía ha indicado que esta eliminación es el resultado de un plan establecido el año pasado, que contemplaba una reducción gradual de los aranceles aplicados a los smartphones. Este proceso comenzó en mayo, cuando el impuesto se redujo del 16 al 8%, marcando el primer paso hacia la liberalización total del ingreso de estos productos.
Según datos oficiales, tras la reducción inicial del arancel, se registraron disminuciones de precios de entre el 25 y 35% en diversas marcas y modelos. Con la eliminación definitiva del gravamen, se espera que la variedad de equipos disponibles en el mercado aumente y que los precios sean más competitivos, beneficiando así a los consumidores.
Reacciones de la industria local
Desde el anuncio de esta medida, el sector de producción y ensamblaje nacional ha tenido que adaptarse para mantener su rentabilidad ante el previsible aumento en la llegada de unidades importadas. Esta apertura comercial representa un desafío para la industria local, especialmente para las fábricas ubicadas en Tierra del Fuego, que históricamente han disfrutado de un régimen impositivo favorable.
La Asociación de Fábricas Argentinas Terminales de Electrónica (AFARTE) ha señalado que en los últimos meses se han implementado mejoras en los procesos productivos y se han adoptado estándares internacionales. Estas acciones buscan reducir costos y trasladar precios más accesibles al consumidor. Además, el gobierno ha eliminado impuestos internos a los productos fabricados localmente, lo que, según AFARTE, ayudará a incrementar la competitividad en un entorno de mayor apertura comercial.
El contrabando, un obstáculo para el mercado formal
A pesar de que la eliminación del arancel podría aumentar la competencia, expertos del sector advierten que el impacto de esta medida será limitado si no se aborda el problema del contrabando. Esta actividad ilegal sigue siendo una de las principales amenazas para la industria formal, tanto local como importadora.
Se estima que en Argentina, uno de cada tres smartphones activos no fue fabricado en el país ni ingresó legalmente. Datos oficiales indican que cada semana, aproximadamente 55,000 celulares ingresan de manera ilícita. Esto sugiere que, de los 9.4 millones de dispositivos vendidos anualmente, más de 3 millones habrían entrado al país de forma irregular en 2025.
Analistas han señalado que muchos de estos celulares provienen de Paraguay y que, al analizar las activaciones, se evidencia que estaban destinados a mercados como Estados Unidos, Paraguay, Bolivia y Chile. Una vez en Argentina, se comercializan en diversos puntos de venta, incluyendo plataformas de comercio electrónico.
Expectativas de precios y oferta en un contexto global
La eliminación del arancel ha mostrado resultados limitados en cuanto a la reducción de importaciones ilegales. Durante el primer cuatrimestre del año pasado, cuando el impuesto era del 16%, se registraron 185,538 importaciones legales. Con el arancel reducido al 8% en los ocho meses siguientes, la cifra bajó a 148,844 unidades. En total, las importaciones legales de 2025 alcanzaron las 334,194 unidades, una cifra ligeramente inferior a la del año anterior, representando solo el 5% del mercado total.
Las empresas del sector advierten que las reducciones en los precios al consumidor final podrían ser moderadas, ya que dependen de factores como costos logísticos y procesos aduaneros. Además, la industria enfrenta una desaceleración global en la demanda y restricciones en la oferta de ciertos modelos debido a la escasez de chips de memoria DRAM.
La consultora Counterpoint Research pronostica que este año los envíos globales de smartphones podrían disminuir en un 2.1%, lo que conllevaría un aumento en el precio promedio de venta de estos dispositivos de aproximadamente un 7%. Esta alza sería más pronunciada en los teléfonos de gama baja, que podrían experimentar incrementos de entre el 20 y 30%, mientras que los smartphones de gama media y alta también verían aumentos de entre el 10 y 15%.
En consecuencia, los consumidores podrían encontrar limitadas sus opciones para adquirir teléfonos a precios accesibles, una tendencia que se manifestará no solo en Argentina, sino a nivel global.
