La Dama Ibérica de Valencia sin iluminación
La emblemática escultura de la Dama Ibérica, creada por el artista Manolo Valdés, se encuentra actualmente sin iluminación en la rotonda situada en el cruce de la avenida de las Corts Valencianes y la calle Safor, uno de los puntos de acceso más concurridos de Valencia. Esta situación ha generado preocupación entre los ciudadanos, quienes consideran que la falta de luz afecta la visibilidad de un monumento que representa la modernidad y la cultura de la ciudad.
Avería eléctrica en el sistema de iluminación
Según informan fuentes del Ayuntamiento de Valencia, la ausencia de iluminación se debe a un fallo en un dispositivo eléctrico. Los técnicos municipales están trabajando para resolver el problema. “Los veinticinco proyectores de la Dama Ibérica no estaban funcionando a causa de una avería en el sistema de encendido. Actualmente, se han reparado quince de ellos, mientras que los restantes diez aún presentan problemas, aparentemente provocados por un cortocircuito tras las recientes lluvias. Se procederá a la sustitución de estos proyectores en breve”, indican desde la administración municipal.
Un símbolo de la cultura valenciana
Inaugurada en noviembre de 2006, la Dama Ibérica se ha consolidado como un ícono del carácter internacional y cultural de Valencia. La falta de su iluminación ha suscitado inquietud entre la población, ya que se trata de una de las esculturas más representativas del paisaje urbano de la ciudad.
Reacciones irónicas de la ciudadanía
La ausencia de luz en la Dama Ibérica ha dado pie a comentarios irónicos entre los ciudadanos. Algunos han recordado la controversia surgida en noviembre, relacionada con una lona en la Plaza de Toros que reproducía un fragmento de la canción de Al Tall que decía «Que vinga, que vinga, que vinga la llum…». Esta situación provocó un debate sobre el uso de espacios públicos para expresar mensajes políticos, especialmente por el contenido de la canción que incluía una crítica directa al alcalde.
El cartel, promovido por la Diputación de Valencia, fue interpretado como un reflejo de las tensiones internas dentro del Partido Popular en la región. Ahora, la Dama Ibérica se encuentra a la espera de que la «llum» regrese a su esplendor original.
