Un tributo sin igual: Nino Bravo en las Fallas de 2027
En marzo de 2027, los ciudadanos de Valencia podrán admirar una impresionante figura de Nino Bravo, que se erigirá a 20 metros de altura en la plaza del Ayuntamiento. El concejal de Fallas, Santiago Ballester, presentó recientemente los bocetos oficiales de las fallas municipales para ese año en el Espai Els Tallers del Gremio de Artistas Falleros. Lo que destaca en esta ocasión es la emotiva elección del gran cantante de Xàtiva, quien, como se dice, se merece «un merecido viaje a la eternidad» y regresa a su tierra de una manera muy especial.
Una obra que evoca recuerdos
La majestuosidad del monumento es obra de Baena Tándem, con diseño de José Luis Santos, y lleva por título «Vuelvo a mi tierra», en honor a una de las canciones más emblemáticas del artista. Esta creación busca ofrecer un recorrido nostálgico y humorístico por el pasado reciente, con la esperanza de que el verso final de «Un beso y una flor», que dice «lo que nos es querido siempre queda atrás», no se haga completamente realidad. Las melodías de Nino Bravo, al igual que ciertos recuerdos de nuestra infancia y juventud, perduran en el tiempo.
La falla presenta un compendio de cinco décadas de cambios vertiginosos, representando elementos icónicos como el Simca 1000, la cinta de casete y el comediscos, todo ello a través de seis escenas elaboradas con materiales completamente ecológicos y energía solar.
Escenas que evocan la memoria colectiva
Las seis escenas de la falla ofrecen un retrato perfecto del pasado que muchos valencianos atesoran en su memoria:
1. El Simca 1000, famoso por sus espacios reducidos, que se convirtió en escenario de momentos entrañables para los «Inhumanos».
2. La cinta de casete, recordando el arte del rebobinado con un bolígrafo Bic.
3. El comediscos, que a menudo cumplía su nombre de forma literal.
4. Un gigantesco radiocasete, la discoteca portátil de los años ochenta.
5. Barbie Superstar, llena de celos ante el divo Camilo Sesto.
6. Bruno Lomas, el pionero del rock español, celebrado como «lo más».
Un enfoque medioambiental innovador
Más allá de la nostalgia, la falla de 2027 destaca por su compromiso con el medio ambiente. Estará construida íntegramente con materiales sostenibles, incluyendo madera, cola de harina de cereal, papel y cartón reciclados, corcho neops, y pinturas a base de pigmentos vegetales, además de depender de energía solar. Este enfoque refleja la creciente importancia de la sostenibilidad en el ámbito de las Fallas.
La Falla Infantil: un viaje a través del año fallero
Por su parte, la Falla Infantil, creada por Ceballos & Sanabria bajo el título «El tiempo de Fallas», ofrece una perspectiva igualmente intrigante. Este monumento actúa como un diario visual que captura los momentos significativos de las festividades a lo largo del año, desde la Crida y la Mascletà hasta las celebraciones con chocolate y buñuelos, las pistolas de agua en San Juan o la llegada de los Reyes Magos al Casal. Todo ello se integra en una escenografía de formas geométricas y lúdicas que recuerda a la arquitectura de la ciudad, transformando el tiempo fallero en un juego colectivo constante.
