Decisión judicial sobre la calificación de Anthropic
Una jueza federal ha bloqueado la capacidad de la Administración Trump para clasificar a la empresa Anthropic como un riesgo para la seguridad nacional, en el contexto de una disputa relacionada con el uso de sus modelos de inteligencia artificial. La magistrada ha señalado que dicha calificación constituía una represalia inconstitucional.
Invalidez de las medidas impuestas
La resolución de la jueza Rita Lin, del tribunal de distrito de California, ha anulado la decisión del secretario de Defensa, Pete Hegseth, quien había designado a Anthropic como un «riesgo para la cadena de suministro». Esta calificación había llevado a la empresa a ser excluida de la posibilidad de optar a contratos federales. Además, se invalidó una medida adicional que prohibía a los contratistas del ejército estadounidense realizar negocios con Anthropic. Lin calificó la acción como «arbitraria, caprichosa, un abuso de discrecionalidad y contraria a la ley».
La jueza argumentó que, aunque el Departamento de Defensa tiene la libertad de seleccionar a los proveedores de inteligencia artificial que desee, las severas restricciones impuestas a Anthropic eran infundadas e ilegales.
Revisión de sanciones y opciones del Pentágono
Además, Lin determinó que nueve organismos, entre los que se incluyen el Pentágono, el Departamento del Tesoro y el Departamento de Estado, habían impuesto sanciones a Anthropic de manera indebida, lo que llevó a la anulación de estas medidas. Sin embargo, la jueza aclaró que el Pentágono no está obligado a utilizar los modelos de Anthropic y que la sentencia no limita su capacidad para optar por otras alternativas.
Aunque no se pudo obtener una respuesta inmediata del Pentágono, se anticipa que el departamento presentará un recurso de apelación. En un comunicado, la portavoz de Anthropic, Danielle Cohen, expresó su satisfacción por la decisión judicial que considera ilegal la designación de riesgo para la cadena de suministro, reafirmando el compromiso de la empresa de colaborar con el Gobierno en el aprovechamiento de la inteligencia artificial para la seguridad nacional.
Contexto de la disputa entre el Pentágono y Anthropic
El conflicto se originó a principios de este año, en el marco de un acuerdo por valor de 200 millones de dólares para utilizar los modelos Claude de Anthropic en aplicaciones militares. La controversia aumentó tras informaciones que indicaban que Estados Unidos había empleado estos modelos en la operación de captura del presidente venezolano Nicolás Maduro. Posteriormente, surgieron preocupaciones sobre el uso de la tecnología, lo que llevó a Anthropic a solicitar límites en su aplicación, especialmente en el contexto de armas autónomas letales y sistemas de vigilancia masiva. Sin embargo, Hegseth desestimó estas restricciones, argumentando que un contratista no puede dictar el uso de la tecnología una vez implementada.
Acciones legales en respuesta a las sanciones
Ante esta situación, Anthropic presentó dos demandas: una ante el tribunal federal de distrito de California y otra ante el Tribunal de Apelación de los Estados Unidos para el Distrito de Columbia, acusando al Pentágono de infringir sus derechos protegidos por la Primera y la Quinta Enmienda. El caso en el Tribunal de Apelación continúa su desarrollo.
Los modelos de inteligencia artificial de Anthropic son considerados entre los más avanzados a nivel mundial. A pesar de la controversia, sus capacidades han llevado a que estén bajo la supervisión de la Administración Trump. Lin destacó que el gobierno sigue considerando la colaboración con Anthropic en su nuevo modelo, Mythos, en contextos sensibles, lo que contrasta con la idea de que Anthropic pudiera ser un saboteador que perjudique la seguridad nacional.
