Alicante activa medidas de seguridad ante fuertes vientos
En respuesta a las intensas rachas de viento que han alcanzado velocidades de hasta 69 kilómetros por hora, el Ayuntamiento de Alicante ha decidido cerrar el Castillo de Santa Bárbara y diversas áreas arboladas. La alerta amarilla, emitida por el Centro de Coordinación de Emergencias de la Generalitat, se mantendrá vigente hasta las 18:00 horas de este jueves.
Reunión del Cecopal para evaluar la situación
El alcalde de Alicante, Luis Barcala, convocó a primera hora una reunión del Centro de Coordinación Operativa Local (Cecopal) con el objetivo de analizar la situación meteorológica y activar los servicios de emergencia y prevención necesarios. Esta medida se extenderá durante toda la jornada y se mantendrá activa en los próximos días, dado que la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) prevé que la alerta amarilla por vientos se repita desde el mediodía del viernes hasta el sábado.
Impacto de los vientos en la ciudad
Hasta las 8:00 de la mañana, los servicios de la Policía Local y del Servicio de Prevención y Extinción de Incendios y Salvamento (Speis) habían gestionado alrededor de treinta incidentes relacionados principalmente con la caída de árboles y carteles publicitarios. En total, se reportaron seis árboles y cinco carteles caídos, así como algunos elementos desprendidos de tejados, aunque sin causar daños significativos. El incidente más destacado fue la caída de un árbol sobre las vías del tren en San Gabriel, lo que obligó a interrumpir temporalmente el tráfico ferroviario, aunque este ya ha sido restablecido.
Recomendaciones para colegios y mercadillos
El Ayuntamiento ha enviado un comunicado a todas las instituciones educativas de la ciudad, instándolas a adoptar las medidas de seguridad adecuadas ante las condiciones meteorológicas adversas, especialmente considerando las celebraciones del carnaval que se llevan a cabo esta semana. Además, se ha solicitado a los vendedores de los mercadillos ambulantes que desmonten los toldos para evitar el llamado «efecto vela» que podría generar peligros. En el mercadillo de Teulada, solo se ha instalado una cuarta parte de los puestos debido a las fuertes rachas de viento.
Como medida preventiva, también se ha decidido cerrar un circo ubicado en la avenida del Doctor Rico, que cuenta con grandes lonas susceptibles a las inclemencias del viento, así como una actividad de hinchables en el barrio de Rabasa.
